Es obvio que hay que ir al médico siempre que aparece un problema concreto, pero aunque no lo haya, la salud de la mujer implica una serie de revisiones que no hay que dejar pasar. "Lo que se aconseja es realizar la primera visita al ginecólogo a los tres años del inicio de las relaciones sexuales, para hacer la primera citología ?que nunca se realizará antes de los 25 años. Tras dos citologías normales anuales, se harán cada tres años, y en pacientes vacunadas del virus del papiloma humano se podrían espaciar a cinco.", expone Laura Prieto, ginecóloga del Hospital Universitario La Paz de Madrid.
Por su parte, la Sociedad Española de Ginecología (SEGO) recomienda a las jóvenes empezar las visitas cuando tengan la primera regla. A partir de los 50 años también cambian los exámenes ginecológicos y la periodicidad: "Salvo en pacientes de riesgo que deban someterse a pruebas antes, empieza el programa de prevención del cáncer de mama de la Seguridad Social, con una mamografía cada dos años", apunta la ginecóloga Eva Vila, del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

La visita al ginecólogo es obligada en varios momentos de la vida de una mujer. Acudir a las revisiones clave y hacerlo sin vergüenza son algunas de las recomendaciones para ir al ginecólogo que te hacemos en el número de marzo de la revista Objetivo Bienestar.