Lo sabemos. Debemos beber unos dos litros de agua al día, pero hay jornadas en las que, simplemente, se nos olvida o no nos apetece demasiado. Una buena opción es añadir al agua fruta, especias o vegetales, consiguiendo un cóctel de lo más nutritivo y refrescante que nos ayudará a mantenernos hidratadas y a prescindir de los refrescos. La especialista en nutrición, María Astudillo, y el dietista-nutricionista, Roberto Cabo, nos dan las claves para preparar algunas de estas bebidas.

Qué ingredientes puedes añadir

Frutas: Las que se utilizan con más frecuencia son aquellas de sabores fuertes, como las exóticas o los cítricos, así lograremos una combinación con más vigor. El agua de limón es la más habitual, pero también se puede hacer de naranja o de mango, por ejemplo.

Especias: Porque el buen sabor no lo es todo, también podemos aprovechar para añadir especias con propiedades beneficiosas para la salud. Las hay digestivas, como la manzanilla o el anís, estimulantes, como el té o el ginseng, o relajantes, como la tila alpina.

Vegetales: El pepino, el apio y el hinojo son los más protagonistas, y es que no solo aportan un gusto delicioso al agua, sino que también juegan un papel importante en la retención de líquido.

Consejos

• Lo más sencillo es trocear el ingrediente elegido e introducirlo en una jarra con agua, dejando la mezcla en la nevera durante varias horas.

• Si optamos por agregar especias, lo más recomendable es que primero hagamos alguna infusión con ellas para aprovechar todos sus beneficios.

• Si añadimos frutas, además, es suficiente con echar la ralladura, si es un cítrico, con un poco de zumo, aunque también sirve la fruta troceada.

• Otra de las recomendaciones de Roberto Cabo es que usemos frutas desecadas, ya que al rehidratarse liberan sus partículas de olor y sabor.

¡Recuerda!

  • “Siempre es mejor evitar los azúcares simples: tanto el de mesa (incluso el moreno y la panela), como siropes o miel. Cuanto más prescindamos de añadir azúcares simples, mejor para nuestra salud”, aconseja María Astudillo

 

  • Debes beber entre 6 y 8 vasos diarios. “El agua favorece la sensación de saciedad. Si no se acompañan las comidas y cenas con agua, podríamos ingerir más alimentos de la cuenta. Con el tiempo esto desembocaría en el sobrepeso o la obesidad”, apunta Roberto Cabo

Quizás te preguntes…

¿Cómo las introduzco en mi día a día?

“Pensemos en ellas como infusiones. Podemos disfrutarlas durante la jornada de trabajo y así mientras nos hidratamos (lo cual hará que trabajemos más centrados) aprovechamos los beneficios del alimento que le dé sabor”, recomienda María Astudillo.

¿Puedo reemplazar las frutas con estas aguas?

“No, no debemos pensar en el agua saborizada como sustituta de una fruta o de una verdura, sino simplemente como agua enriquecida”.

¿Nos servirían para sustituir el agua natural?

“No. Es aceptable tomarla como infusión (1-2 vasos diarios), pero el agua, tal cual, no debe sustituirse por nada”.

¿Puedo comprarlas en el súper en cambio de hacerlas caseras?

“Es mejor no comprar versiones comerciales ya que estas bebidas más dulces suelen crear cierta costumbre y sí podrían empeorar el perfil de la alimentación, porque incluso podrían acabar desplazando al agua”.

¿Y si les añadimos azúcar?

Lo ideal para la salud es prescindir de todo tipo de azúcares. La fruta es dulce y contiene su propio azúcar (no añadido) por lo que no es necesario añadir más azúcar aún.

 

Agua con té verde y pepino
1/8

Agua con té verde y pepino

En un litro de agua hirviendo, pero ya fuera del calor, añade 3 bolsitas de té verde. Deja reposar unos 5 minutos y fíltralo. Cuando esté frío, añade 6 u 8 rodajas de pepino y unas hojas de menta.

Es bueno para: Eliminar líquidos retenidos.

Agua con hinojo y manzanilla
2/8

Agua con hinojo y manzanilla

Pon a hervir un litro de agua y retira del fuego. Añade 2 bolsitas de manzanilla y 2 cucharaditas de semillas de hinojo. Deja reposar unos 10 minutos y cuela para quedarte solo con el agua. Deja enfriar.

Es bueno para: Acabar con los molestos gases.

Agua de ciruelas
3/8

Agua de ciruelas

Por la noche, calienta medio litro de agua y añade 3 ciruelas desecadas u opta por 2 frescas partidas por la mitad. Por la mañana, retira las ciruelas. Durante este tiempo se liberan los mucílagos, una sustancia que te ayudará a ir al baño.

Es bueno para: Favorecer el tránsito intestinal.

Té verde helado con fresas
4/8

Té verde helado con fresas

Infusiona el té verde durante 3 minutos. Fíltralo, añade 5 cm de cáscara de limón y deja enfriar. Cuece durante 8 minutos 6 fresas con 2 cucharadas soperas de agua, filtra, vierte sobre el té frío y añade hielo.

Es bueno para: El corazón y luchar contra el colesterol.

Té roibos helado con melocotón
5/8

Té roibos helado con melocotón

Infusiona el té rooibos durante 3 minutos. Filtra y deja enfriar. Añade 250 ml de zumo de melocotón fresco, un cuarto pequeño de melocotón, 1 rodaja de limón, 2 ramitas de menta fresca y hielo.

Es bueno para: Favorecer la absorción de hierro.

Infusión helada de frambuesas
6/8

Infusión helada de frambuesas

Infusiona un poco de hojas de frambueso secas, 6 frambuesas, 1 rama de canela, 2 clavos de olor y 5 cm de cáscara de limón. Filtra y enfría. Tritura 12 frambuesas, 2 rodajas de pepino y menta. Filtra y pon hielo.

No beberla durante los primeros meses de embarazo.

Infusión helada con albahaca y piña
7/8

Infusión helada con albahaca y piña

Infusiona 60 g de albahaca durante 3 minutos. Filtra y deja enfriar. Tritura 6 rodajas finas de pepino, con la piel, junto con 1 rodaja de piña de 2 cm de grosor y cubitos de hielo. Añade la infusión fría y sirve.

Es bueno para: Depurarte tras una comida copiosa.

Té blanco helado con melocotones
8/8

Té blanco helado con melocotones

Infusiona el té blanco. Filtra y deja enfriar. Mezcla el zumo de medio limón y 2,5 cm de jengibre pelado y exprimido. Tritura con 1 melocotón en dados. Filtra sobre el té frío y añade menta y cubitos de hielo.

Es bueno para: Luchar contra las infecciones.