¿Cómo salir de ese estado de sedentarismo que nos domina últimamente? Según Nutrición Sin Más, a pesar de que conocemos los beneficios del ejercicio para nuestra salud solemos ignorar el riesgo de llevar una vida sedentaria, como el hecho de sufrir diabetes. Ni siquiera se debe a la contextura física, pues una persona delgada y sedentaria tiene más riesgo de enfermar que una persona con sobrepeso y activa.

Es fácil plantearnos hacer ejercicio como un propósito, pero para algunos lo más difícil es empezar. Solemos encontrar excusas para evitar incluir los ejercicios como parte de nuestra rutina. Si analizas detenidamente las razones por las que no realizas actividad física, puedes notar que son pequeños obstáculos que pueden ser superados con solo un poco de determinación.

 

1. Elige tu deporte

Existen ejercicios que aunque estén de moda, no son lo tuyo o no te llaman la atención. Depende de tus gustos y de tu experiencia previa con el ejercicio físico. Debes tomar en cuenta la preparación de tu cuerpo para la actividad que decidiste realizar y establece objetivos realistas a partir de esto.

 

2. Frecuencia

No debes presionarte al principio, se suele cometer el error de querer comprometerse diariamente y esto puede hacer pesada la actividad. Lo recomendable es iniciar con dos veces por semana, para luego ir aumentando de manera progresiva y que la dificultad sea de menor a mayor.

Es importante que tomes en cuenta que cada rutina debe tener un periodo de calentamiento, la parte principal y por ultimo un periodo de recuperación de tus músculos

 

3. Hidratación

Es importante que te mantengas hidratado antes, durante y después de la actividad física pues de lo contrario podrías causar efectos dañinos en tu organismo como la incoordinación de movimiento, aumento desmedido de la frecuencia cardíaca, mareos, entre otros.

 

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4. Escucha las señales que te manda tu cuerpo

Tu cuerpo se comunica contigo y debes aprender a escucharlo y respetar sus límites. La alimentación y controlar el consumo de azúcar es esencial, por eso queremos enseñarte algunos alimentos bajos en glucosa. Además de la buena alimentación, tomarte un descanso cuando te sientas cansado o presionado puede evitar lesiones. De igual manera, debes respetar los períodos de calentamiento y recuperación.

 

5. Registra tu progreso

Observar tus logros es una excelente estrategia para mantenerte motivado al realizar ejercicios físicos, mantener un registro de estos nos permitirá ver nuestra evolución, manteniéndonos satisfechos e invitándonos a mejorar en nuestra actividad.

 

6. Los beneficios del ejercicio físico son a largo plazo

Aunque es desesperante no ver resultados inmediatamente, pues estamos acostumbrados a los objetivos de corto plazo, es necesario ser consciente de que los beneficios serán vistos a largo plazo.

 

7. Ponte recordatorios

Recuerda que es una actividad nueva en tu rutina. Y será difícil incorporarla inmediatamente, a través de los recordatorios: como colocar una alarma en el móvil o colocar las zapatillas al lado de la cama si tienes que salir a correr, o establecer que luego del trabajo irás al gimnasio. Es una manera de recordar que ahora es parte de tu rutina.

 

8. ¿Te cuesta salir de casa?

El clima a veces nos dificulta salir a realizar nuestra rutina de ejercicio, en este caso puedes buscar en internet un ejercicio alternativo de tu preferencia, recuerda que se consiguen millones de tutoriales y rutinas de ejercicios en casa para no tener que ir al gimnasio.

 

9. No lo hagas solo

Hacer deporte en compañía es una manera de incentivarse y motivarse mutuamente. Al saber que es otro momento que podrás compartir con algún amigo, te motivará para realizar tu rutina de ejercicios.

Ya diste el primer paso, ya te lo planteaste como objetivo, debes continuar el camino que tú mismo planteaste. Tú eres el protagonista de esta historia.