1. No le des mil vueltas
Es complicado cuando algo te angustia y te preocupa pero es muy importante que no te obsesiones. Tenlo claro y respira hondo para alejar la angustia y no amargarte.

2. Respira y cuenta hasta diez
Cuando notes que un idea negativa te está bloqueando. Detente un momento, respira hondo y cuenta hasta diez. Verás como esa pausa suaviza el pensamiento negativo y deja tu mente un poco más relajada.

3. Descansa
Aunque ese pensamiento negativo te provoque insomnio, después de un buen descanso las experiencias negativas del día reducen su carga emocional. Eso es porque durante la fase REM del sueño descienden los niveles de la hormona asociada con el estrés y los pensamientos negativos se matizan.

4. No tomes decisiones en caliente
Cuando te invade un pensamiento tóxico es el peor momento para tomar una decisión. Tenlo en cuenta y trata de no ser radical en esos momentos.

5. Distrae tu mente y tu cuerpo
Las endorfinas que genera la actividad física tienen el poder de diluir esos pensamientos negativos que te atormentan. Sal a correr, camina rápido o ves a nadar. El yoga y otras disciplinas más espirituales también mantienen tu mente ocupada y piensa en otras cosas.

6. Expresa tus emociones escribiéndolas
Lo mejor es que expreses tus miedos e inquietudes a tu gente más cercana, sin embargo escribir esos pensamientos, por ejemplo en un diario, es más útil y efectivo de lo que parece. Te conocerás mejor a ti mismo y eso siempre es bueno.