Nuestras piernas y brazos llevan meses sin ver el sol y ahora llega el calor y, con él, los vestidos y pantalones cortos. Nos vemos pálidas y desearíamos que llegase ya ese tono dorado que nos aporta estar morenas.

Hay que tener cuidado con la exposición al sol, sabemos que no es lo mismo estar en la playa que por la calle y que hay diferencia entre tomar el sol de buena mañana o a las tres de la tarde pero, más allá de eso, y del uso continuo y constante de las cremas de protección ¿hay algo que se pueda hacer para ponerse morena más rápidamente y con seguridad?

  • Aumenta los betacarotenos y la vitamina C en tu dieta. Como ya sabían en el Imperio Romano Mens sāna in corpore sānō y si comes con cabeza tu cuerpo te lo agradecerá. Desde hace unos años también se ha comprobado que la vitamina C y los betacarotenos se transforman en vitamina A en el organismo, lo que da ese ansiado toque de color a nuestra piel y nos sirve, también, de protección frente a la acción de los rayos ultravioletas. Además, la vitamina C también ayuda a la síntesis del colágeno por lo que la piel luce más joven (y más bronceada) si durante las épocas de sol aumentamos el consumo de alimentos que tengan estos elementos como las naranjas o las zanahorias.
  • ¡Fuera pieles muertas! Cuando exfoliamos la piel, eliminamos las células muertas de nuestra dermis por lo que los rayos de sol no encuentran barrera con la piel y favorece el bronceado (no nos cansamos de repetirte: con cabeza, usa protección solar). La exfoliación se realiza con un suave masaje a lo largo de todo el cuerpo, prestando atención a codos, rodillas, pies… aquellas zonas en las que se acumulan más células muertas.
  • Hazte fan de la protección. No, esta no retrasa tu moreno, no es un escudo anti-bronceado, de hecho, ayudan a que este sea más saludable, más bonito y dure más. Además, muchas de ellas tienen potenciadores del moreno a la vez que nos protegen la piel, descubre cuál es tu fototipo y compra una protección solar adecuada para tu piel.
  • Antes, durante y después. Para conseguir un bonito y duradero moreno, no solo hay que echarse protección antes de ir a la playa o piscina, si no también durante la exposición al sol y, sobre todo, después de habernos bañado. Además, una vez en casa, y tras la ducha, es importante usar una loción específica para después del sol o algo muy natural como el aloe vera, que nos ayuda a mantener el moreno y cuidar la piel después del sol.
  • Hidrátate. Bebe mucha agua. Y zumos naturales. La hidratación por fuera es fundamental pero por dentro, aún más, así que acuérdate de beber agua y de refrescarte porque, no solo evitarás insolaciones y deshidratación, sino que ayudarás a tu cuerpo a ponerse moreno.

Y recuerda, evita las horas de más calor (de, aproximadamente, 12h00 a 16h00), queremos estar morenas pero una piel bronceada de manera insana no es bonita y, además, nos arriesgamos a tener un cáncer de piel. Además, ¿y lo a gusto que se está en el chiringuito alargando la hora de la comida?