Si eres de las perezosas, hazte con un masajeador de pies eléctrico, como el Beurer de 18 cabezales, pero si prefieres hacerlo tú misma, aquí tienes las claves para que la experiencia sea perfecta:

? Lo primero que debes hacer es calentarte las manos. Introcúcelas en agua caliente unos minutos y sécalas bien.

? Elige un aceite para realizar el masaje. Los de romero favorecen la sensación de calor al aplicarlos, los de lavanda favorecen la relajación... Prueba difrentes tipos y escoge el que más te guste.

? Comienza el masaje relajando el pie, deslizando las manos desde los dedos hasta los tobillos. Levanta el pie con una mano y con la otra realiza ligeros movimientos rotativos en un sentido y luego en otro.

? Coge el pie con ambas manos y presiona la planta realizando movimeintos circulares con los pulgares. Hazlo por todo el pie, desde los dedos hasta el tobillo.

? No te olvides de masajear los dedos de los pies de la misma forma. Rótalos también para descargar las tensiones de cada uno y, al final del masaje, con una mano eleva el pie y con la otra empújalo hacia adentro en dirección a la pierna.