Las personas siempre nos estamos comparando con los demás y también comparando cosas, coches, casas, trabajos, zapatos, sueldos, dinero, relaciones, popularidad social, etc.

Cuando al final del día lo único que termina creando esto son sentimientos y emociones negativas en nuestro interior, que pueden llegar a salir a nuestro exterior de formas muy negativas.

¿Cómo es posible dejar de compararse con los demás? ¿Cómo se puede controlar o utilizar de la mejor manera?

Para algunas personas puede ser una lucha pero para otras se convierte en un problema silencioso que lo único que hace es torturarlas sin que apenas se den cuenta. Sea cual sea tu situación, deja de compararte con los demás con el fin de vivir una vida mejor.

Esto ayudará a que tu autoestima aumente, tengas mayor confianza y te sientas mejor con la vida en general.

A continuación te presentamos cinco cosas que me han servido a nivel personal, y las razones por las cuales es bueno que tú también estés dispuesta a implementarlas para dejar de compararte con los demás.

 

1. Sé generosa

Si estás juzgando de forma continua a los demás, es probable que también lo hagas contigo misma. Por el contrario, si eres más amable con ellos y estás dispuesto a ayudarlos, seguramente también serás amable contigo.

Puede parecer que no tenga sentido e incluso que sea contradictorio pero la realidad es que esto funciona, y mucho. Así que decide focalizar tu mente en ayudar a otras personas y en ser generosa.

De esta forma cambiarás todo tipo de pensamiento y comportamiento negativo utilizado contra ti mismo. Como podrás adivinar, el tratarte mejor y ser más positivo, también ayudará que alcances el éxito en todo lo que hayas propuesto.

 

 

2. No caigas en la trampa de idolatrar al héroe

Los superhéroes tienen como objetivo intentar inspirarnos y motivar nuestras acciones.

Como consecuencia, los idolatramos. Por supuesto, no estoy hablando de personajes de ficción, de libros o películas. Esto hablando de héroes de la vida real. Aquellas personas que han logrado alcanzar grandes cosas en la vida y que los demás respetan.

Si los idolatras de forma realista está bien, incluso si te quieres llegar a parecer a ellos, ya que pueden convertirse en un gran incentivo para ti. El problema es cuando acuden a ti pensamientos negativos como que no podrás conseguir lo que ellos han alcanzado o ser parecido a ellos.

Es importante que permanezcas con los pies en la tierra y que sepas que TODOS podemos lograr grandes cosas. Tú al igual que ellos y ellos al igual que tú. Todos somos seres humanos y ninguno es mejor que nadie. Solamente tienes que averiguar cuál es tu objetivo a perseguir. ¿Quieres obtener lo mismo que esta persona? Seguramente no. Pues piensa detenidamente a dónde te gustaría llegar y hazlo realidad.

Es bueno contar con modelos a seguir, mentores y personas con éxito que te puedan inspirar. Ya que podrá motivarte a perseguir tus sueños.

 

3. Date cuenta que no puedes ser la ganadora absoluta

Da igual a qué te dediques o cuál sea el ámbito que te apasione. Normalmente siempre hay alguna persona mejor que sobresale porque ya cuenta con muchos más años de experiencia o porque tiene una habilidad impresionante para ese hobbie. Incluso si consigues una casa inigualable, siempre habrá alguien que tenga el coche más bonito.

Todo no se puede tener. Al igual que las personas pudientes no consiguen todo lo que quieren y han pasado por muchos baches y adversidades a lo largo de sus carreras. ¿Qué sucedería si una persona en el mundo fuera capaz de ser el mejor en todo? El mejor escritor, atleta, diseñador, actor, programador… Totalmente improbable.

Sin embargo, sí puedes ser muy bueno en tu trabajo o en una actividad que te apasione. ¿Qué necesidad hay de estar comparándose siempre? Lo importante es que disfrutes con lo que haces y que puedas desarrollar tus talentos y habilidades de forma adecuada.

 

4. No te compares, incluso si eres mejor

Las personas más exitosas del mundo son también muy humildes. Algunos de ellos han comenzado sus imperios sin tener ayudas económicas ni de sus padres u otras personas, por lo que saben muy bien en qué situación te puedes encontrar.

No obstante, si tú eres mejor que otra persona en alguna actividad o trabajo, no te compares. Ni se lo digas, ni hagas nada para que esa persona se sienta peor y tú mejor. Esto solo generará sentimientos negativos por parte de ambos.

Siempre habrá alguna persona a la que se le dé mejor una cosa y peor otra. Cada uno debe potenciar sus habilidades y capacidades. NADIE se debe comparar con otro, ya que las comparaciones son odiosas.

 

5. Compárate contigo misma

La superación personal se centra en este punto. El fomentar tus capacidades y destrezas, desarrollarte a nivel personal y gestionar de forma eficaz tus talentos. Este es un punto muy positivo ya que si cuentas con una habilidad importante, seguro que te gustaría mejorarla. Pues esta es una tarea que sí puedes desempeñar: intentar superarte cada día más, sin compararte con nadie más, porque solamente tú vas a convivir contigo misma el resto de tu vida.