Aunque es normal que la visita al médico produzca cierta inquietud?el miedo a que nos diagnostiquen algo grave o a que nos prescriban un tratamiento doloroso- la fobia a ir al médico va más allá. Quienes la padecen pueden sentir sudoraciones, palpitaciones e incluso ataques de pánico al ir al médico, por lo que tratarán de evitarlo a toda costa. Una actitud que pone en riesgo su salud, puesto que un diagnóstico precoz es la clave para lograr curar muchas enfermedades.

El miedo al médico puede ser de diferentes tipos: miedo a entrar en un hospital, al material quirúrgico o a dejarse ver por un especialista. Las causas de dicho temor pueden estar ligadas a una experiencia traumática relacionada con nuestra salud o la de los demás?por ejemplo asociar los hospitales al sufrimiento de un ser querido- o bien ser consecuencia de una situación de ansiedad generalizada de la que no somos conscientes y que se manifiesta así.

Porque implica riesgos para nuestra salud, es importante acudir a un psicoterapeuta que nos ayude a superar el miedo al médico en caso de que éste sea realmente limitante. Las terapias cognitivo-conductuales pueden ser de gran ayuda, ya sea mediante terapias de repetición o de habituación progresiva, en las que se utilizan la visualización y las técnicas de relajación. Verbalizar nuestro miedo y contar con el apoyo de nuestros familiares puede ayudarnos también a superarlo en caso de que se trate de un temor más leve.