A la mayoría de personas si les preguntan cómo se sienten en relación a su cuerpo, todo el mundo tiene algo negativo que decir. Nunca nos consideramos suficientemente perfectas, estamos siempre demasiado gordas, demasiado delgadas, o somos demasiado altas o muy bajitas. Tener unas proporciones perfectas es la lucha diaria para muchas mujeres, aunque no es lo que te hará feliz, porque la felicidad no se trata de cómo te ves o cuánto pesas, se trata de cómo te sientes acerca de ti y cómo te sientes en tu propia piel. Las diferentes etapas en la vida de una mujer, conllevan cambios hormonales, físicos y emocionales, que debemos aceptar con humor, porque el tiempo pasa inevitablemente, y tratar de luchar contra él, es inútil, caro y desmotivante.
 

En una sociedad que hipersexualiza a la mujer, vivimos constantemente bombardeadas por anuncios que nos dicen que, si somos delgadas o si no se nos nota que acabamos de dar a luz, nos amaremos, y nos amarán, más. Pero la verdad es que el amor corporal tiene que ver con la forma en que nos sentimos acerca de nosotras mismas desde adentro hacia afuera.
 

5 pasos para sentirte mejor en tu cuerpo

  • Mantén alejada la culpa y la vergüenza. Muchas personas se maltratan dejando de creer en ellas mismas, no trabajando en sus debilidades y automáticamente entran en un círculo vicioso de llenar los vacíos emocionales, la falta de confianza con la comida. Hay que dejar la culpa a un lado (hacemos lo que podemos en cada momento de nuestra vida) y empezar a perdonarse por no saber hacerlo mejor y contar con la ayuda de algún experto en emoalimentación que nos ayude a tener unos hábitos nutricionales asociados a las emociones correctas y no comer para llenar los vacíos.

 

  • Cuida tu autoestima. A veces hay personas piensan que no son dignas de ser apreciadas. Tener suficiente autoestima para ver cuán valiosa eres empieza mirándote al espejo cada día y dando las gracias por ser como somos, porque cada una de nosotras es única en su especie. Empieza a apreciar cómo eres creando hábitos que te hagan sentirte orgullosa de ti misma y que nutran tu alma y tu crecimiento interior.

 

  • Ten conciencia de ti misma. En el día a día tenemos mucha información que nos llega, desde todas las perspectivas y desde muchos puntos de vista. Acostúmbrate a cuestionar si esa información te sirve para algo, o si la necesitas para que tu cuerpo se sienta bien.

 

  • No tiene nada que ver con tratar de verse de cierta manera solo porque los medios lo dicen; tiene que ver con prestar atención a cómo te sientes y a enraizar en tu mente la idea de que eres irrepetible por tu manera de ser, no por tu cuerpo. Algo gracioso que sucede con el tiempo y te das cuenta, es que te importan mucho menos-hasta nada- las opiniones de otras personas, y dejas de tomar sus creencias o las creencias sociales como propias y desarrollas más confianza en ti mismo.

 

  • Practica el autocuidado. Lo que comemos afecta nuestro estado de ánimo, así que empieza a utilizar la licuadora con frutas y verduras crudas, a comer más vegetales, semillas y frutos secos. Apúntate a algún curso de cocina sana para que puedas sentir el placer de cocinar cosas saludables. Cuida de tu postura, si caminas recta te verás y sentirás mucho mejor. Hazte chequeos quiroprácticos habituales para mejorar la irrigación del sistema nervioso y mejorar tu salud física y emocional de forma natural. Practica el mindfulnes para equilibrar el estrés diario.

 

  • Busca ayuda cuando la necesites. No nacemos enseñadas, así que, si necesitamos un nuevo estilismo de peluquería, o de vestir, o emocional o laboral, busquemos ayuda profesional: quiroprácticos, psicólogos, personal shoppers y estilistas pueden ayudarte a dejar salir la persona que quieres mostrar.
     

testimonio quiérete

 

Las modas pasan, y lo que hoy es considerado bonito, mañana puede no serlo. Piensa que eres un ser espiritual viviendo una experiencia humana y trátate bien, como tratarías a una invitada, mírate al espejo y dile a la imagen reflejada cuánto la quieres.

Pasar el tiempo en quirófanos, en gimnasios, a dieta perpetua, en vez de quedando con las amigas, o paseando o viajando para descubrir otras culturas, es una forma de vivir con un objetivo inalcanzable, porque la perfección que buscas la mayoría de las veces es de Photoshop, y tú ya eres perfecta como eres porque no hay nadie como tú. ¿Acaso cuando pensamos en la madre teresa de Calcuta o, en otras mujeres admirables, nos fijamos en algo más que en la luz que desprenden? ¿Alguien es capaz de fijarse en su cuerpo? Pues claro que no. Lo que nos hace únicos es el brillo de nuestra alma.

Tu vida tiene un sentido y eres muy valiosa. En lugar de pensar sólo en tener un peso determinado, o en cómo la gravedad, los partos, o las arrugas nos han cambiado, centrémonos en la salud real, por dentro y por fuera. Lo más probable es que en cuanto sientas que estás viviendo una vida con misión y propósito, estarás más feliz y mucho mejor en tu piel. ¡Empieza hoy mismo a ver lo especial y única que eres!