Situaciones favorecedoras, rasgos personales o la influencia del azar son algunos argumentos que se usan para sostener por qué algunas personas tienen más éxito que otras. Es muy inteligente” o siempre tiene suerte” son expresiones que se emplean con frecuencia para medir los triunfos ajenos. Es habitual obviar que la excelencia guarda una gran relación con todo aquello que haces a diario.

En el campo profesional, es un valor seguro cultivar una percepción positiva hacia una misma, definir un plan de acción según los objetivos que se tengan y valerse de acciones que, realizadas día a día, contribuyan al bienestar. Para que des buena cuenta de ello, te revelamos 10 hábitos saludables que aplican las personas productivas y felices.

1. Descansan bien

Rendir en el trabajo y afrontar con ganas el día es imposible sin asegurar un buen descanso. En abril de 2007, se cayó al suelo del cansancio y se rompió el pómulo: Arianna Huffington, fundadora del diario global The Huffington Post, había estado durmiendo entre 3 y 4 horas durante meses. Su preocupación desde entonces por el buen descanso la ha llevado a publicar La revolución del sueño (Plataforma editorial), un libro en el que denuncia que se haya reducido la importancia de este pilar saludable y da consejos personales sobre rituales que ayudan a conciliar el sueño.

2. Se concentran en lo que hacen

Saben priorizar y anteponer las cosas importantes, así como sortear las distracciones e interrupciones. Si te riges por la multitarea, puedes probar a iniciarte en el mindfulness con esta guía práctica o iniciarte en diferentes técnicas de relajación con las que podrás mejorar tu concentración.

3. Escriben sus metas

Si tus objetivos no están definidos, conseguir lo que quieres es un camino espinoso. Personalidades como Kennet Chenault, reputado CEO de American Express, aseguran escribir –en su caso, antes de dormir– todo aquello que quieren lograr cada día y valorar el tiempo y los recursos que deben dedicarle a ello. Dividir los objetivos en pequeños pasos contribuye a hacerlos más asumibles y a no procrastinar.

4. Piden ayuda

Son conscientes de que para llegar lejos, difícilmente podrán hacerlo solos. Identifican a quién necesitan para lograr sus objetivos y se rodean de aquellas personas que les aportan confianza.

5. Toman un desayuno saludable

No puedes esperar ser productiva si no te alimentas bien, por eso es importante garantizar a primera hora del día un buen desayuno. Empezando la jornada con la energía adecuada, tu motivación será mayor. Para que no te falten ideas, aquí tienes 4 propuestas variadas y fáciles de preparar.

6. Se motivan corriendo

Haruki Murakami, el autor japonés que año tras año suena en las quinielas del premio Nobel, dedica cada día un tiempo a correr, un hábito que lo ha llevado a participar en maratones y a publicar un libro sobre la cuestión. Murakami dice del running que desvanece sus preocupaciones: “Me hipnotiza para llegar a un estado más profundo de la mente”, señala.

7. Practican el optimismo

Las personas exitosas se concentran en el lado bueno de las cosas siempre que sea posible. Al desplazar el foco de todo aquello negativo a lo positivo, se genera una actitud que multiplica las posibilidades de triunfar. A veces presupones de entrada que algo no puede salir bien, pero cambiando la perspectiva y yendo a por ello, seguro que estás más cerca de conseguirlo.

8. Desconectan el móvil

Apagar el móvil o activar el modo avión, y, en definitiva, hacer un uso racional de los dispositivos electrónicos, te ayudará a no estar pendiente en todo momento de las demandas externas, contribuirá a un buen descanso y a destinar tiempo a otras actividades.

9. Dedican tiempo a la familia

En una agenda tan saturada como la de un expresidente de los Estados Unidos, cabe tiempo para una cena familiar, pasar un rato con las hijas y arroparlas cuando se van a la cama: es lo que declaró Barack Obama como su ritual diario antes de irse a dormir. Y es que el núcleo familiar es una de las mayores armas para crecer como persona.

10. Confían en sí mismas

Afrontan los complejos físicos y las carencias personales, ya sea tratando de mejorar o aceptándose tal y como son. Un claro ejemplo de ello es el caso de Lizzie Velasquez, la mujer apodada como “la más fea del mundo” que conmovió en las redes con esta charla TED sobre su actitud ante la vida.