Los adeptos al minimalismo y al orden viven tiempos dorados. Lo demuestran los miles de manuales vendidos de la «mujer más ordenada del mundo», la japonesa Marie Kondo, o de la abanderada del menos es más, la norteamericana Francine Jay. Pero el éxito de estos métodos no se restringe a los cambios que producen en el ámbito doméstico. También va ligado a la reflexión que incitan, acerca de cómo simplificar diversos aspectos de nuestra vida nos puede hacer sentir mejor. La multitud de información, propuestas de ocio u obligaciones laborales típicas de la sociedad actual, se traducen con frecuencia en quejarse de no tener tiempo suficiente para hacer todo lo que se quiere y de llegar al final del día con sensación de agotamiento.

En El Poder de lo Simple (Planeta), Leo Babauta –el autor de este blog que ya suma más de un millón de seguidores– recopila consejos, a través de su experiencia personal, para hacer menos cosas y lograr más, y detalla hábitos y ejercicios sencillos para conseguir las propias metas. Desgranamos 6 reflexiones de su libro para vivir mejor en la época en la que, dice, «más estresados estamos con las extraordinarias exigencias de nuestra vida».

1. Céntrate un único objetivo

«El poder de lo simple es perfecto para alcanzar las metas: límitate a un menor número de ellas y lograrás más». Esta no es más que otra fórmula del refrán quien mucho abarca, poco aprieta. Si eres asidua a las listas largas de cosas a hacer que nunca puedes cumplir, aquí tienes consejos para acortarlas y evitar la insatisfactoria procrastinación

2. Suprime compromisos no esenciales

Detecta una actividad que llevas a cabo y «que no se ajuste a tus valores, prioridades y metas personales. Suspéndela por los menos dos semanas y observa si puedes arreglártelas sin ella». Esta puede ser, por ejemplo, consultar demasiado el móvil, responder demasiados correos electrónicos o realizar un trabajo extra que, igual te reporta un beneficio económico inmediato, pero a la larga no contribuye a encaminar tu carrera profesional.

3. Aprende a decir «no»

«Tienes una buena razón para decir no; de hecho, una gran razón: tu tiempo es limitado y precioso». El principal impedimento para negarte a hacer algo es la sensación de culpabilidad posterior. Puedes evitarla tomando conciencia de que la mayoría de los requerimientos del otro son exigencias a tu tiempo. También puedes poner en práctica ejercicios que te ayudarán más a pronunciar –sin culpa– este monosílabo.

4. Aprovecha la mañana y la noche

«Son dos momentos clave del día que pueden contribuir muchísimo a cambiar tu vida». El autor se declara morningophile, es decir, amante de levantarse (muy) temprano para correr, leer y desayunar con tranquilidad.

5. Concéntrate en lo que haces

«La concentración es la herramienta más importante que tienes. Concéntrate en menos para volverte más eficiente». Babauta lo advierte: desarrollar esta capacidad implica disciplina férrea. Las técnicas de meditación te ayudarán a conseguir este objetivo y a disfrutar más de cada cosa que haces, evadiendo las distracciones y la sobrecarga de preocupaciones.

6. Pon en duda qué es esencial para ti

Identificar los objetivos personales implica dedicar un tiempo a conectar contigo misma. Cuando encuentres ese espacio personal, cuestiónate acerca cuáles son tus valores, metas, qué tiene importancia para ti y qué te gusta o aporta un mayor impacto a largo plazo en tu vida. Detectar lo que quieres o no, allana el proceso a la hora de lograr una meta.