La luna es responsable de muchos fenómenos de la superficie terrestre, entre ellos, la formación de mareas. Hasta ahí, nos movemos en el terreno científico, se trata de hechos probados. Después, han sido el folklore y la cultura popular quienes han ampliado las funciones de la luna y han señalado que no sólo afectan al ánimo de las personas, sino que pueden influir sobre el cuidado capilar.

A falta de estudios que establezcan una correlación entre salud, belleza y fases lunares, esta creencia se sustenta sobre la fuerza gravitacional que ejerce la luna sobre el mar. Quienes creen en los efectos de las fases lunares sobre las personas, lo atribuyen a un efecto similar al que ejerce sobre la mar.

De acuerdo con estas creencias, la luna creciente favorecería el crecimiento del cabello después de un corte de pelo. De modo que si el objetivo es lograr una melena rápida en poco tiempo, el momento idóneo para someterlo a la tijera es entre la luna nueva y la luna llena.

En cambio, si el objetivo es ralentizar el ritmo de crecimiento y no tener que acudir tan a menudo a la peluquería, se debería cortar durante la fase lunar menguante, es decir, entre la luna llena y la luna nueva. El corte mantendrá la forma más tiempo.