Ir de un lado a otro a todo correr: es la sensación de muchos de los que habitan en las ciudades, donde resulta complicado conseguir vivir sin prisas ni agendas copadas. Prueba de ello es el camino al trabajo, cuando se empieza saliendo de casa rápido, acarreando una sensación de nerviosismo que se puede alargar durante la jornada. A esto hay que sumar que, según la DGT, en España pasamos una media de 260 horas al año metidos en un coche y lo peor es que la gran mayoría no las gastamos viajando sino en nuestro peregrinaje diario al trabajo. 

En vista de la gran inversión temporal que hacemos en este camino al trabajo (ya sea en coche, autobús o andando) nos hemos planteado cómo aprovechar mejor este rato –ojo, cumpliendo siempre las normas de seguridad vial–. Estos son los tips que necesitas para aprovechar al máximo tus desplazamientos.

Meditar

Plantéate tu camino al trabajo como un viaje más amplio, concretamente hasta tu mente. La meditación y el mindfulness son dos disciplinas que debes adquirir en tu rutina diaria y, como no andas precisamente sobrada de tiempo, qué mejor que aprovechar los 20 minutos hasta llegar a tu ordenador para reflexionar y pensar únicamente en ti. Como ves, no necesitas mucho tiempo y los beneficios son enormes e inmediatos: te sentirás calmada, centrada, tranquila y gon ganas de exprimir el día. 

Organizar tu día

Anota las cosas que quieres hacer durante el día, sobre todo si viajas en transporte público. Es una fórmula para sentirte satisfecha al acabar la jornada. Sé realista y evita los listados interminables, el objetivo es priorizar los quehaceres más importantes para ti y poder cumplirlos.

Disfrutar de la lectura

Este consejo no es apto para los conductores, sí para los que se suben cada mañana –y cada tarde– a un tren, metro o autobús. Hoy en día el ver decenas de personas cabizbajas consultando la pantalla del smartphone es una imagen matutina habitual. Quien lee un libro, resulta la excepción. Pero el caso es que sólo dedicando 20 minutos al día a la lectura, podrías leer 18 libros de 200 páginas cada uno –aparte de ejercitar capacidades como la memoria y la concentración–.

Caminar o pedalear

Mientras te desplazas puedes hacer ejercicio físico poco exigente, como caminar o ir en bici, que además son formas sostenibles de hacer el recorrido. Estarás ayudando al medio ambiente a la par que haces un poco de ejercicio. 

Enamórate de los ‘podcast’

Tu programa magazín de radio favorito es a las 18 h de la tarde. Pero resulta que a esa hora estás demasiado absorbida por llamadas, whatsapps o correos pendientes. Durante el trayecto puedes escucharlo en diferido mediante podcast, el servicio a la carta que ofrecen la mayoría de emisoras y del que puedes disfrutar con el smartphone.

Empezar por levantarse antes

Todos los puntos anteriores se te harán más cuesta arriba al claudicar, de buena mañana, ante el “cinco minutos más”. Atrasar la alarma, aunque sea 15 minutos de lo habitual, te aporta un margen de tiempo para hacer cosas que te resulten más difíciles de llevar a cabo en otro momento del día.