La imaginación sexual de las mujeres es amplia, cambiante y depende de factores de su entorno pero también del momento psicosexual en que cada mujer se encuentre. Es decir, el contenido de las fantasías sexuales de una adolescente es diferente de las de una joven o de una mujer madura; también puede variar si la mujer acaba de iniciar una relación afectiva, está soltera o lleva en pareja mucho tiempo.

Ya sea como una simple ayudita durante la masturbación como para aumentar el deseo o la excitación cuando se tienen relaciones sexuales en pareja, las fantasías sexuales son un plus de estimulación que amplifica las sensualidad. Por ello te contamos cómo llegar a cumplir tus deseos más íntimos en 10 pasos.

1. Aparca la vergüenza. En las fantasías todo está permitido. Nadie puede penetrar en tus pensamientos, así que ni tu pareja, ni tus amigas, y mucho menos el vecino cachas del 5º, pueden adivinar tus fantasías más íntimas, así que no te sonrojes, libera tu mente y fantasea.

2. No te juzgues. Deja divagar tu mente y explora los límites de esta parte de tu sexualidad, sin ponerte límites a priori.

3. Ambiéntalas y adórnalas según tus gustos sexuales. No te importe ser cursi a veces y otras hardcore. En cada momento de tu vida puede apetecerte situaciones bien diferentes: unas, sexo más romántico, y otras, más explícito o incluso perverso.

4. Tú decides si quieres compartirlas en pareja. Si te animas a hacerlo, comienza por fantasías más tópicas y que lo incluyan a él o a ella. Si ves que tu pareja sexual también se anima a compartir las suyas, podéis, incluso, crearlas juntos.

5. Sopesa si te apetece llevarlas a la práctica. Prueba con alguna sin riesgo y que a priori tenga los elementos para acabar siendo un éxito. Y, sobre todo, recuerda tomártelo con una buena dosis de humor, si al llevarlo al terreno de lo real, la cosa no resulta como esperabas.

6. Utilízalas siempre que quieras, son solo tuyas. No te sientas mal si las utilizas también cuando tienes relaciones con tu pareja o parejas sexuales.

7. Amplíalas leyendo libros o webs especializadas. El saber no ocupa lugar y esto también se puede aplicar al sexo. ¡Investiga!

8. Innova con diferentes temas. Aunque seguramente tienes algunas fantasías favoritas, renuévalas periódicamente, incorporando elementos nuevos.

9. Atrévete a ponerlas por escrito. Anímate a versionar relatos que otros han publicado o a escribir tus propias fantasías e incluso compártelas en páginas web o foros especializados.

10. Descarta las que no te hacen sentir cómoda. Y si consideras que tienes fantasías demasiado raras o inusuales, y eso te provoca cierta angustia, consulta con un o una profesional en sexología.

En el número de febrero de la revista Objetivo Bienestar te contamos más consejos sobre cómo cumplir y disfrutar de tus fantasías sexuales