Este es uno de los desayunos que ha revolucionado el mundo en los últimos años, ya que se ha convertido en el desayuno, snack o merienda de moda entre la gente healthy que quiere cuidarse y estar a la última. El famoso pudding de chía es un imprescindible que seguramente todo el mundo habrá probado ya pero, si no es así y aún no te has atrevido a dar el paso, aquí tienes como preparar la receta más básica, que ya en sí es deliciosa, y a partir de ahí puedas experimentar y probar con los sabores e ingredientes que más te gusten!

Esta receta es tan sencilla como juntar las semillas de chía, la leche vegetal y el endulzante la noche anterior y disfrutarlo a la mañana siguiente añadiendo algo de fruta fresca encima para acompañar. Es una receta que se prepara sola durante esas horas de reposo, ya que simplemente tenemos que esperar a que las semillas absorban parte del líquido para que se hidraten y se reblandezcan.

Las semillas de chía son uno de los grandes tesoros que nos da la naturaleza, ya que entre otros muchos minerales contienen más hierro que las espinacas y más calcio que la leche y al absorber unas 14 veces su peso en agua y ser muy ricas en fibra, son muy saciantes e hidratantes, y perfectas para dietas de adelgazamiento.

Hoy en día se pueden encontrar muy fácilmente en cualquier comercio por lo que espero que, si no lo has hecho aún, te animes a probar esta nutritiva y deliciosa receta, ¡toma nota!

Pudding de chia basico

 

INGREDIENTES:

125 ml de leche de almendras o la leche vegetal que se prefiera.

De 4 a 6 cucharaditas de postre de semillas de chía (dependiendo del espesor que se desee).

1 y ½ cucharadita de sirope de ágave crudo o el endulzante líquido que se prefiera.

Una pizca de vainilla o canela (se pueden ir alternando para conseguir diferentes sabores).

 

INSTRUCCIONES:

Echar todos los ingredientes en un tarro, taparlo y dejarlo unas 8 horas en la nevera para que las semillas vayan absorbiendo el líquido.

Pasado ese tiempo, remover bien con una cucharita para eliminar los grumos.

A la hora de servir, adornar con las frutas que más nos gusten, y si no se va a consumir se puede dejar en la nevera durante unos 2 días en perfecto estado.