Cada vez nos damos cuenta de que es importante reducir nuestro impacto sobre el planeta; no sólo para preservarlo sino para permitir que las generaciones futuras dispongan de un lugar digno donde vivir y poder disfrutar de la naturaleza y de paisajes verdes.

Las llamadas ecoaldeas son comunidades sostenibles social, ecológica y económicamente que buscar vivir respetando la naturaleza y usando energías renovables. Las bases de una ecoaldea son tres:
  • Social: una aldea sostenible no debe sobrepasar los 500 habitantes, los cuales se conocen y participan en la evolución de la comunidad.
  • Completa funcionalidad vital: dentro de la aldea hay escuelas, trabajo y actividades de ocio que cubren la mayoría de necesidades básicas. Sin embargo, no hay un aislamiento del exterior, ya que no dispone de hospitales o transporte de largas distancias.
  • Integración con la naturaleza: se respeta y se cuida el entorno, se practican actividades agrícolas, se reciclan los residuos, se utilizan las energías renovables y también se apuesta por la bioconstrucción.

En España hay numerosas ecoaldeas repartidas por las diferentes comunidades autónomas, aunque la mayoría se concentran en el norte del territorio. En Galicia, por ejemplo, encontramos As Chozas (Pontevedra), Xestas (A Coruña) y Tanquián (Lugo), tres aldeas sostenibles, respetuosas con el medio ambiente y autosuficientes que huyen del gran consumismo actual, la polución y la explotación de fuentes de energía no renovables.