“LA FALTA DE DESEO SEXUAL ES POR FRIGIDEZ”

La palabra frigidez ya no existe en el lenguaje científico sexológico. Según explica la ginecóloga Isabel Serrano, la falta de deseo se debe, en la mayoría de las ocasiones, a razones psicológicas y emocionales motivadas por la calidad de la relación sentimental, de cansancio, de preocupaciones por la vida cotidiana y de cargas ideológicas o religiosas que infra- valoran, cuando no rechazan o tildan de sucias, las vivencias sexuales de las mujeres. “Solo excepcionalmente puede haber un problema médico o psicológico que requiere la intervención clínica y sexológica”, puntualiza.

“LOS LABIOS MAYORES SON SIMÉTRICOS”

“Por regla general, hay uno más grande que el otro para proteger mejor a la vulva, y es totalmente normal”, dice la ginecóloga María Ferrero.

“LA ROPA AJUSTADA SIEMPRE PROVOCA INFECCIÓN”

“Para que haya una infección es necesario que un microorganismo colonice la vagina, lo que será más probable en caso
de defensas bajas o de otras circunstancias predisponentes, como por ejemplo, mala higiene, mantener humedad en la zona por largo tiempo, situación de embarazo, o algunas enfermedades como la diabetes”, aclara Isabel Serrano. Por tanto, se debe evitar la ropa ajustada cuando exista irritación, dolor, heridas, verrugas u otras lesiones locales.

“RASURARSE ES MÁS HIGIÉNICO”

La moda de depilarse el pubis –y más completamente– además de aumentar el riesgo de infección en la zona, infantiliza la imagen de la mujer. Dermatólogos y ginecólogos no se cansan de advertir que la depilación genital es perjudicial para la salud de la mujer, ya que el vello tiene la función de proteger la piel durante las relaciones sexuales. “Hay imposiciones estéticas que asocian la depilación a higiene y esto no es así: si te depilas, sobre todo de forma integral, expones la piel a un mayor número de infecciones. Si además esta depilación se lleva acabo con una cuchilla es aún peor porque, además de provocar microcortes en la piel, el pelo crece con más fuerza, más punzante y hay más riesgo de foliculitis (infección del folículo)”, explica Georgina Picas Bernadell. Esta matrona resalta que la depilación es un mandato del marketing que además infantiliza a la mujer: “Estamos viendo a niñas que con 14 años ya se depilan el pubis. No se dan cuenta de que es un mandato de la moda y debe explicárseles que no hay ninguna necesidad de hacerlo”.

“EL PUNTO G NO EXISTE”

La matrona y sexóloga, Anabel Carabantes, detalla cómo encontrarlo: “Se localiza a la entrada de la vagina, de manera que si introducimos dos falanges y empujamos hacia arriba, hacia el hueso del pubis, tocamos una zona más rugosa que el resto de la vagina. Esa es la zona G, muy erótica”.

COLOR DEL FLUJO

El flujo varía de color a lo largo del mes, en función de los vaivenes de las hormonas; también puede cambiar debido a alguna infección.

TRANSPARENTE Y ACUOSO

Tras finalizar la regla, el flujo es escaso, pero a los pocos días, se torna acuoso y transparente.

COMO CLARA DE HUEVO

Hacia la mitad del mes, cuando la mujer es más fér- til, tiene un color y textura similar a la clara de huevo. “De manera que, si se toca con los dedos, se estira”, apunta Georgina Picas.

BLANCO Y PEGAJOSO

Tras los días fértiles, se torna blanco y pegajoso por efecto de la hormona progesterona.

COMO YOGUR

Si el flujo es blanco y grumoso, como el yogur, y va acompañado de picor y/o irritación en la zona, es señal de que puede haber infección y hay que acudir al médico.

VERDE

Si es de color verdoso y va acompañado de picor, escozor, dolor y mal olor, es signo de infección y se debe acudir al médico.