Seguro que sabes que el desayuno es la comida más importante del día, pero no todos debemos de comer lo mismo: cada persona es un mundo y tiene sus necesidades según el trabajo que realice, el deporte que haga y sus gustos.

Así que al hilo de esta gran cita: "desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo", hay que decir que de tipos de reyes hay mucho al igual que tipos de trabajos.

La dietista-nutricionista Lara Lombarte propone 5 desayunos adaptados a las diferentes necesidades de cada persona. Es importante aclarar que esto son recomendaciones generales y que todo depende de cómo sea la persona y de lo que necesite.


1. Si tu día es sedentario y como mucho vas a buscar a la impresora la hoja que acabas de imprimir
Realiza un desayuno ligero a base de un lácteo desnatado con un puñado de frutos secos y una pieza de fruta. Espolvorea un poco de canela en el yogur, ¡delicioso!

2. Tienes un trabajo movido
Vas a necesitas un poco más de energía. Por ejemplo, un bocadillo de pan integral con algo de proteína (fiambre de pavo, queso ligero, huevo, atún, patés vegetales, etc.), añade algo de rúcula o germinados, un puñado de frutos secos y una pieza de fruta.

3. No trabajas fuera de casa, pero eres activa
Quizás eres ama de casa, estás parada o trabajas desde casa. Un desayuno ideal se compondría de un batido de fruta con leche o bebida vegetal y una tostada con aceite y sal (ojo con las cantidades de aceite y sal).

4. Practicas deporte dos o tres veces a la semana
Opta por un desayuno a base de copos de avena con leche o bebida vegetal, un plátano, un puñado de frutos secos y una tostada integral con aguacate. ¡Muy completo!

5. Quieres perder peso
Muy importante: perder peso no significa no comer, sino hacerlo acorde a tu objetivo. Dependerá de la actividad que hagas y de cómo seas. Debería ser un desayuno similar al sedentario: una pieza de fruta, una tostada de pan integral con pavo y, si quieres, un té verde.


¿Qué más opciones tengo?
Además de seguir estas indicaciones, ten en cuenta que el desayuno puede ser muy variado y que debemos incorporar más alimentos de a los que estamos acostumbrados. Puedes hacer tortitas de plátano y huevos, batidos de frutas refrescantes, bocadillo de hummus, huevos pasados por agua, compota de manzana con frutos secos, tortitas de maíz con jamón, etc. ¡Hay un sinfín de posibilidades!


¿Qué debes evitar en tu desayuno?
Sea como sea lo que no se recomienda desayunar, seas el tipo de rey que seas, es la bollería, las galletas, los cereales de desayuno azucarados, bebidas de cacao y el azúcar que le puedas añadir al café o al té. Evita los zumos de fruta envasados y los bocadillos del tipo bacon con queso. Tampoco es recomendable beber alcohol (ni en el desayuno ni en las otras comidas).


Como ya hemos comentado antes, lo más importante es que no dejes de desayunar. Y, sobre todo, lo esencial es que lo adaptes a tus horarios, tus gustos y a tus rutinas. Si tienes dudas, asesórate bien con un profesional de la nutrición.


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