Cada que una de estas cajas llegan a nuestras manos, solemos guardarla con la promesa de reutilizarla cuando tengamos tiempo de decorarla. Ya sea como elemento decorativo o alguna función, estas cajas no pueden desaprovecharse, suelen ser de muy buena calidad. Te proponemos cómo recuperarlas de una manera sencilla y rápida para que las puedas usar tanto en dormitorios infantiles como en cualquier otro espacio que se te ocurra. 

Son ideales para colgar en la pared y guardar pequeños objetos. Silvia Rodríguez, la diseñadora de la firma de accesorios Lali y Bela, nos explica cómo hacer el paso a paso. 

Cuando la tengas lista, sólo tienes que colgarla en la pared que quieras o posarla sobre un mueble.

 

Materiales y herramienta

  • Caja de vino de madera
  • Cartón pluma de 3 mm. de espesor en blanco o negro (sus dimensiones han de ser superiores a las de la tapa de la caja de vino, normalmente con un cartón pluma A3 será suficiente)
  • Papel decorado (del mismo tamaño que el cartón pluma)
  • Cinta adhesiva ancha de doble cara (en su defecto, pegamento en spray)
  • 2 hembrillas cerradas
  • Cutter, regla y alfombrilla de corte

Para realizar este proyecto necesitamos cajas de vino de madera, cartón pluma (de 3 mm. de espesor) blanco o negro, que puedes encontrar en librerías o tiendas de material de oficina. También puedes escoger uno o varios papeles estampados de tu gusto para forrar el cartón pluma.

Lo primero que haremos será dibujar sobre el cartón pluma la nueva tapa con forma de casita. Para ello coloca la tapa de madera sobre el cartón pluma, ajústala a una de las esquinas inferiores y dibuja su contorno con lápiz. De esta forma nos aseguraremos que la nueva tapase ajuste bien a las ranuras de la caja.

Ahora ya puedes retirar la tapa y hacer una marca que indique la mitad del lado más corto del rectángulo dibujado.Vamos a dibujar la forma del tejado, para ello traza desde este punto una linea perpendicular de 5 a 10 cm (según la altura que quieras dar al tejado) y une este punto con los extremos del rectángulo, formando de así el triángulo deseado.

Una vez ya tenemos dibujado el contorno de la tapa, forraremos el cartón pluma con el papel que hemos escogido. Vamos a adherir el papel estampado sobre la cara del cartón que no está dibujada. Para ello utilizaremos cinta adhesiva de doble cara y la colocaremos en toda la superficie en la que queremos adherir el papel.

Hay que depositar poco a poco el papel estampado sobre la superficie adherente. Para que quede bien extendido y sin grumos lo haremos despacio y realizando círculos suaves con la palma de la mano.

 

Para cortar el cartón pluma con la forma deseada sólo necesitamos un cúter afilado y una regla. El cartón pluma es fácil de cortar, pero seguramente necesitarás realizar dos pasadas con el cúter. Un consejo: asegúrate de cortar sobre una alfombrilla (cartón o fieltro) para no rayar la superficie donde vayas a cortar.

Ya puedes colocar la tapa que acabas de hacer. ¡Verás como ha cambiado tu caja de vino!

Si quieres colgar tu nueva estantería sólo tienes que colocar en la parte trasera de la caja (sobre la madera) dos hembrillas cerradas y unirlas con un hilo resistente.

Finalmente, te presentamos varias casitas que hemos realizado con cartón pluma blanco, negro y con papel estampado. Puedes realizar las combinaciones que quieras y cambiar de papel y de tapa cuando lo desees. También puedes colgarlas o simplemente colocarlas en el suelo o sobre un mueble.

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Este artículo se publicó originalmente en Houzz