El dolor de espalada es algo muy común entre la gente que trabaja sentada y delante de un ordenador. El cuerpo pide movimiento y no ayuda pasar un tercio del día sentadas ante una pantalla. Una posición adecuada y ciertas pausas te evitarán dolores musculares. Muchas veces los dolores de espalda están causados por una mala postura que  se prolonga durante muchas horas al día y durante muchos días a la semana. Saber cómo sentarte adecuadamente, a qué distancia colocar el ordenador, el teclado y el ratón, Conocer la colocación ideal de las piernas y los brazos, entre otros factores, es fundamental para evitar esas molestias que a largo plazo, puede ser algo más grave y doloroso.

Si bien cada persona es distinta, hay 5 puntos que debes tener en cuenta para que el dolor de espalda no se apodere de ti y te acompañe cada día. La prevención es lo mejor que puedes hacer, así que toma nota y ponlo en práctica desde hoy mismo.

1. La distancia justa. Coloca el ordenador a la distancia de un brazo. Los antebrazos deben estar apoyados en el reposabrazos para trabajar, con los codos en ángulo recto (90º). Es importante que vayas revisando tu postura de vez en cuando para comprobar que estás cómoda y que cada parte de tu cuerpo está dónde debe estar para facilitarle el trabajo y que no se sobrecargue.

2. De arriba abajo. La pantalla debería colocarse de modo que los ojos estén ligeramente en ángulo descendente. Así alivias la tensión en el cuello y también en la vista. Además de dolores cervicales y de cuello, esta posición adecuada del ordenador, evitará que se te canse la vista o que tengas que hacer esfuerzos innecesarios a la hora de trabajar con él.

3. Una silla ergonómica. Sitúate con la pelvis ligeramente inclinada hacia delante. Hay que apoyar en la silla la máxima zona de la espalda, sobre todo la lumbar; y mantener la postura erguida respetando las curvaturas de la columna vertebral. Las sillas ergonómicas y cojines de asiento ayudan a mantener la postura natural de la espalda, proporcionando alivio a los discos y músculos. Aún así, es posible que a lo largo del día tu postura cambie, para mal. Por eso debes tomarte algunos segundos para revisar que estás sentada adecuadamente.

4. Estírate y camina. No es perder el tiempo. Cada cierto rato es necesario estirar las piernas. Si puedes ir a decirlo, no mandes un correo o llames por teléfono. Tus músculos te agradecerán este pequeño esfuerzo. Otro truco que funciona: bebe agua. Como mínimo una botella de litro y medio. Será inevitable pasearse hasta los servicios.

5. Toma consciencia. Importante dedicar dos minutos a tomar consciencia de la posición corporal, para comprobar si es correcta o incorrecta, y para prestar atención a los movimientos que hacemos. Lo ideal es hacerlo varias veces al día o siempre que notes una mínima molestia en alguna de las partes de tu cuerpo.