Todas hemos oído hablar de los micromachismos, pero continúan estando presentes en nuestro día a día. Entonces, ¿hasta qué punto somos realmente conscientes de estas actitudes o comportamientos? ¿Cómo podemos reaccionar ante estos actos que pueden parecer invisibles?

Para acabar con estas prácticas casi imperceptibles, el punto clave está en hablar de esta realidad con nuestras hijas e hijos porque son actitudes que se aprenden durante la infancia. Debemos hacer hincapié en una educación adecuada, teniendo en cuenta la existencia de estos micromachismos, con el fin de que aprendan a actuar correctamente y, así, llegar a combatir la desigualdad de género desde las nuevas generaciones. La estrategia se basa en “inculcar el valor de la igualdad en los más pequeños”, así como también lo indica la psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo educativo Brains International Schools, Ana Herrero.

No obstante, para ello debemos poner en duda hechos que en el pasado nos inculcaron como ‘normales’ y cuestionarnos nuestras creencias. De este modo, podremos romper con lo tradicional y con el patriarcado.

Para avanzar en la lucha feminista, a continuación indicamos 4 de los micromachismos más comunes que debemos evitar:

“Azul para los niños y rosa para las niñas”

La tradicional asociación de colores con el género es uno de los errores típicos que muchos cometen. La ropa y los juguetes se suelen vender en función de esta regla, así como decoramos las habitaciones de una manera u otra al conocer si tendremos una niña o un niño. ¡Hay que romper con todo esto! ¡Hay niños que juegan con muñecas y niñas que juegan con coches!

“NO a las amas de casa”

Las tareas del hogar son cosa de todos y no deben quedar solamente bajo la responsabilidad de la mujer. Por eso, es importante inculcar a los niños desde pequeños sobre ello para que se sientan responsables del trabajo en el hogar y, de esta manera, involucrarles en las tareas domésticas tanto como los demás, siempre teniendo en cuenta su desarrollo: nos fijaremos en esto a la hora de asignar tareas y no en su género.

“Las niñas pueden triunfar en el deporte”

Los éxitos deportivos no son solamente cosa de niños, ni hay deportes para ellos y deportes para ellas. ¡Nosotras podemos ser igual de buenas! El problema también recae en la aceptación por parte del público de las deportistas. Debemos ayudar a promocionarlas más para que puedan alcanzar los mismos objetivos que los niños, ya que hoy en día ellas no tienen las mismas oportunidades. 

“Puedes ser lo que tú quieras”

No hay oficios para hombres y oficios para mujeres. Nuestras hijas e hijos deben saber que pueden alcanzar cualquier profesión y luchar por sus sueños sin que nada ni nadie se lo impida. Existen referentes con los que podemos aportar ejemplos para que vean que no hay barreras o, por lo menos, que no debería haber. Aunque todas sabemos que es una lucha difícil en la que todavía queda mucho camino por recorrer.