El té proviene de la planta Camellia Sinensis y se preparó por primera vez en China, con el paso del tiempo se ha ido extendiendo hasta convertirse en una de las bebidas más consumidas en todo el mundo. Que el té consiga agradar a tantos paladares se debe a que éste puede tratarse de distintas formas, consiguiendo así, diversidad de sabores. Por tanto, la primera diferencia del té verde frente a sus hermanos es la forma de tratado que ha sufrido. Este tipo de té es recolectado cuando sus hojas todavía están tiernas y por tanto no han sufrido oxidación. El tratamiento de las hojas será trifásico, comenzando con un proceso de vaporación y siguiendo a este la trituración de las mismas para finalizar secándolas. A pesar de esto, no es solo su sabor lo que lo hace convertirse en una infusión tan popular, sino también sus componentes beneficiosos para nuestro organismo.


Efectos positivos:

1. Diurético por excelencia, gran aliado para combatir las dolencias intestinales, así como ayuda en el proceso digestivo.
2. Poder antioxidante y preventor del envejecimiento gracias a su contenido en vitaminas, isoflavonas y catequinas.
3. Protege y previene de problemas dentales como las carias, esto es debido a su aportación de flúor y calcio.
4. Ayuda en la mejora de problemas dermatológicos, desde acnés a eccemas o eliminación de pequeñas arrugas.
5. Nutre el cabello y hace que se vea más brilloso y sano.
6. Estimulante que nos mantiene activos a través de su contenido en cafeína y alcoides.
7. Acelerador del metabolismo por lo que ayuda a la quema de grasas de nuestro cuerpo.

Para empaparte de todos los beneficios mencionados te recordamos que hacerlo mediante infusiones frías o calientes es lo más común, pero también puedes comprar té verde en forma de cápsulas o aceites y conseguir los mismos aportes nutricionales, podrás encontrar dichos formatos en herboristerías o tiendas especializadas.


Efectos negativos:

1. No recomendable para niños y ancianos dado su contenido estimulante.
2. Atenúa cefaleas al incorporar cafeína. 
3. Prohibido su consumo por embarazadas dado que evita que el organismo digiera vitaminas, el hierro y el ácido fólico.
4. Aumenta los niveles de nerviosismo al contar con gran cantidad de alcoides.
5. Mareos, náuseas y vómitos a causa del elevado contenido en taninos.


A pesar de que esta planta nos ofrece cantidad de beneficios en todas sus variedades, el té verde es uno de los más consumidos porque se considera uno de los más completos en lo referente a nutrientes y propiedades positivas para nuestro cuerpo. Pero como sucede con cualquier otro producto, si se consume en exceso puede tener efectos secundarios negativos.

Por tanto, el consumo máximo recomendado de esta planta es de dos o tres tazas al día y, si además estás consumiendo algún tipo de tratamiento y o padeces una enfermedad crónica debes conversar con tu médico si el consumo del mismo es o no recomendable.


Catalina Pousa, periodista