Muchos son los deportes de moda a los que nos lanzamos de cabeza pensando únicamente en lucir tipazo. Desde el aeróbic en los años 80, hasta el crossfit pasando por el pilates o el running, hacer deporte siempre ha sido una forma de mantenernos sanos y cuidar de nuestra figura.

Pero, ¿y si después de tanto tiempo haciendo ejercicio te dijeran que existe un grupo de músculos fundamental en la vida y en la salud de una mujer y que los has estado ignorando por completo? Estamos hablando de los ejercicios de suelo pélvico. Y es que este conjunto de músculos y ligamentos cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y se encargan de sostener en la posición adecuada los órganos pélvicos: vejiga y uretra, útero y vagina y recto.

Se trata de un músculo dinámico, que se adapta a nuestros movimientos y a los cambios de postura, y lo hace siempre manteniendo una tensión adecuada capaz de sujetar dentro de la pelvis los órganos que hemos mencionado antes. Mucho se ha hablado de los problemas del suelo pélvico, y la realidad es que éstos llegan cuando la musculatura de la zona se debilita y los órganos que sostiene descienden con respecto a su posición adecuada, alterando su función.

Un suelo pélvico débil  puede provocar diferentes problemas como la incontinencia urinaria, prolapsos (caída de los órganos intraabdominales), dolor de espalda e incluso disfunciones sexuales. ¿Y cómo podemos evitarlo? La solución está en los abdominales hipopresivos.

Ejercicio suelo pélvico

Si tienes amigas embarazadas o que acaban de dar a luz, seguro que, por lo menos, el tema de los abdominales hipopresivos te suena. La gimnasia abdominal hipopresiva (GAH) es un método de tonificación de la musculatura abdominal, del suelo pélvico y de los estabilizadores de la columna que no provoca un aumento de la presión intrabdominal mientras se realiza, a diferencia de los abdominales tradicionales cuya práctica dificulta el fortalecimiento del suelo pélvico.

Teóricamente, cuando se realizan abdominales tradicionales disminuye el tono postural, mientras que con los hipopresivos se consigue un aumento de tono, aunque es algo que no se ha terminado de demostrar. Lo que sí que se consigue es la tonificación de la musculatura del suelo pélvico, tanto para la prevención como para la rehabilitación de la incontinencia urinaria de esfuerzo. También obtenemos un mayor control de nuestra postura debido a la puesta en tensión de los músculos espinales profundos y músculos extensores de la espalda, mejoraremos nuestra capacidad pulmonar y, por supuesto, conseguiremos un abdomen mucho más tonificado.

Las técnicas hipopresivas fueron creadas por Marcel Caufriez en 1980 como ejercicios de recuperación durante el postparto. Se vio que las mujeres que realizaban los ejercicios abdominales tradicionales se recuperaban peor de los problemas de suelo pélvico originados tras un parto vaginal. En este punto, es muy importante recordar que, como consecuencia del parto vaginal, se suele producir daño en la musculatura del suelo pélvico, siendo muchas veces motivo de incontinencia urinaria de estrés o de esfuerzo. Cuando practicamos GAH, el trabajo se centra en las zonas que más sufren durante el embarazo y el parto, como la pared abdominal y el suelo pélvico, por lo que también son una buena herramienta para recuperar la figura después de un embarazo. 

Fortalece el suelo pélvico

¿Pero entonces, este tipo de ejercicios solo están recomendados para mujeres que acaban de dar a luz? Pues no, la gimnasia abdominal hipopresiva está perfectamente indicada para cualquier persona. Una de las consecuencias de la vida sedentaria a la que nos estamos acostumbrando es la pérdida de tono de la pared abdominal, además de la de buena parte de la musculatura que controla el tronco del cuerpo. Esto nos condena a malas posturas y rigideces que hacen que nuestros movimientos no sean fluidos y naturales, provocándonos lesiones.

Otro grupo que puede beneficiarse de estos ejercicios son los deportistas, debido al incremento de la capacidad pulmonar que podemos conseguir con ellos. Si aumenta el volumen de aire que podemos inspirar también aumenta el volumen de oxígeno que le aportamos al organismo y como consecuencia, conseguiremos un aumento del rendimiento deportivo. 

Pero no sólo eso, los expertos destacan además, los beneficios de los ejercicios de suelo pélvico al hacer el amor –tanto en hombres como en mujeres– ya que que ayuda a resolver disfunciones sexuales y a mejorar la calidad de las relaciones sexuales. Forma parte del mecanismo de la erección y del control eyaculatorio en el hombre, y en la intensidad y calidad del orgasmo en la mujeres.

Y aunque los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico siempre se han considerado cosa de mujeres, los hombres pueden verse también muy beneficiados por ello, ya que mejora el conocimiento, el control y la función de los músculos relacionados con el sexo, así como la función sexual.