Cada mujer es un mundo, ¿verdad? Pues esto también es aplicable a la hora de hacer ejercicio. En función de la zona que queremos trabajar, existen métodos distintos para fortalecer y tonificar el área del cuerpo deseada. La silueta femenina puede ser como un reloj de arena, triangular, en triángulo invertido, rectangular o oval. Pero yendo más allá, también podemos diferenciar pechos, caderas, glúteos… Y hablando de estos últimos, pueden tener forma de cuadrado, corazón, de triángulo invertido o redondo.

Los glúteos es una de las zonas que más nos preocupan y que, habitualmente, queremos ejercitar. Pero muchas cometemos el error de realizar ejercicios que, probablemente, no sean los adecuados para la forma de los nuestros. Por eso, para conseguir elevarlos, tonificarlos y redondearlos, primero hay que conocernos mejor a nosotras mismas. Así, podremos realizar los ejercicios convenientes y conseguir los resultados que buscamos.

¿Qué ejercicios son para mi?

Cuadrado

Los glúteos en forma de cuadrado tienen los laterales rectos y se caracterizan por una caída de volumen en la parte baja, mientras que en la superior es más notable.

Para tonificarlos y estilizarlos, céntrate en ejercitar los músculos laterales más próximos a la cintura. Prueba con la patada atrás en cuadrupedia y combínalo con las clásicas sentadillas. Podrás realizar 12, 15 o 20 repeticiones, con cada pierna. También puedes optar por el levantamiento de piernas, subir escalones, o hacer sentadillas dando un saltito final.

Corazón

En este caso, los glúteos son más anchos por la zona baja, por eso parece que estén caídos. Los ejercicios más adecuados son los que se centran en elevarlos y, al mismo tiempo, reducir el volumen de la parte inferior. Para conseguirlo, se pueden realizar movimientos que incluyan el trabajo de muslos.

También son eficaces, los movimientos laterales para activar la zona central y interna, o trabajar con las piernas. Siguiendo el útlimo caso, estiraremos la parte posterior de los cuádriceps, que viene unida a los glúteos. Si es posible, es mejor utilizar mancuernas. Otra alternativa, es el ejercicio del escalador. 

Y como método infalible, puedes hacer sentadillas combinadas con zancadas traseras cruzadas. Repítelo hasta 10 veces y consigue cambiar la forma de tus glúteos.

Triángulo invertido

¿La parte superior de tus glúteos tiene más volumen que la inferior? Tu caso es el del triángulo invertido o en forma de ‘V’. Si quieres revertirlo, realiza ejercicios centrados en los músculos del glúteo medio y en los abductores.

Con movimientos de cadera y elevaciones laterales de pierna, podrás aumentar el tamaño de la parte baja de estos. Además, al mismo tiempo, estarás trabajando los abdominales oblicuos. Entre las mejores opciones, encontramos las sentadillas profundas.

Redondo

¿Lo tienes? ¡Mantenlo! Lo más difícil no es conseguirlo, sino que perdure en el tiempo. Trabaja todos los músculos para presionar tus glúteos, así se mantendrán tonificados y no perderán su forma.

La sentadilla sobre una sola pierna, es el método más eficaz para perfeccionar la forma de nuestros glúteos. Si acabas de empezar, repite el ejercicio 8 veces con cada pierna. Y, poco a poco, podrás ir incrementando la intensidad, llegando a hacer hasta 10 o 12 repeticiones. Para lograr los resultados, más rápidamente, combínalo con sentadillas tradicionales.

Prueba también con la sentadilla sumo, colocándote en cuclillas y separando las piernas en un ángulo de 45 grados, el puente, o la sentadilla búlgara. Para resolver cualquier duda, este último ejercicio se realiza llevando una pierna hacia atrás y apoyando el pie contrario sobre una superficie. Una vez adquirida esta posición, llevamos el peso hacia la pierna delantera y nos ponemos en cuclillas.