Si sueles tener la piel irritada, con picor, enrojecida sin motivos aparentes y con ardor… puede ser que tengas piel atópica. La dermatitis atópica o piel atópica es una enfermedad crónica de la superficie cutánea, que provoca estos síntomas y condiciona el cuidado de tu piel. ¡No te preocupes! A pesar de que es una condición permanente, existen métodos eficientes para controlarla y puedas tener una piel sana. Sigue leyendo para que sepas cuáles son.
 

Tipos de dermatitis atópica por edad
 

Según la Asociación Española de Pediatría, la dermatitis atópica se puede dividir en tres tipos:

  • Dermatitis atópica del lactante: se presentan a partir de los cinco meses de edad, y se ubica en la cara, orejas, manos y cuero cabelludo.
  • Dermatitis infantil: aparece a los 2 años y se puede extender hasta los 7. Las lesiones aparecen en codos y rodillas.
  • Dermatitis del adulto: se presentan pasada la pubertad en las zonas de la nuca, los pies, el dorso de las manos y la zona exterior de las piernas.

 

¿Y cuáles son los síntomas?
 

Los síntomas más comunes de esta enfermedad son: piel reseca, erupciones corporales, cambios de color en la piel y picazón. Si sufres de piel atópica y te rascas debido a la comezón que produce, puedes manifestar enrojecimiento, hinchazón, ampollas, secreciones de líquido, costras y escamas.

En los niños las lesiones suelen aparecen en la cara, el cuero cabelludo, las manos y los pies. Mientras que en los adultos lo más frecuente es en el interior de las rodillas y codo, así como en el cuello, manos y pies.

 

Factores que la causan

Aún no se conocen las causas exactas de esta enfermedad, sin embargo los expertos opinan que lo más probable es que sea debido tanto a factores genéticos como ambientales, o que la piel carece de alguna proteína protectora.

Por otro lado, hay factores que empeoran los síntomas de esta enfermedad, así que si los mantienes a raya podrás controlarla mejor. Estos son:

  • Alimentos que puedan causar una reacción alérgica.
  • Las alergias.
  • Los resfriados o las gripes.
  • Contacto con materiales irritantes o químicos.
  • El estrés.
  • Los cambios súbitos de temperatura.
  • El uso de perfumes y las esencias que le agregan a las lociones o jabones.

 

Maneras sencillas y efectivas para controlarla
 

Existen medicamentos especiales para tratar esta enfermedad. Pero también hay ciertas cosas que puedes hacer para mejorar la condición como por ejemplo:

  • Usar cremas humectantes específicas para la piel atópica.
  • Tomar antiestamínicos para reducir la comezón.
  • Mantener el ambiente de casa húmedo.
  • Consultar con un dermatólogo.

 

¿Cómo saber si sufres de piel atópica?
 

En la mayoría de los casos salta a la vista, ya que los síntomas suelen ser bastante visibles, pero existen una serie de pruebas o análisis que puedes hacerte para determinar si sufres de piel atópica.

En otros casos puede requerirse una biopsia de piel. Incluso algunas pruebas cutáneas para las alergias podrían confirmar o descartar si tienes dermatitis atópica.

Si sufres de piel atópica o conoces a alguien que la padece, este artículo te ayudará a resolver muchas dudas. ¡Compártelo!