¿Por qué sentimos la necesidad de tirar y ordenar cosas? ¿Qué le está pasando a nuestra sociedad que siente la necesidad de librarse de objetos, emociones y relaciones innecesarias? Probablemente hay una razón sociológica detrás que responde al estilo de vida rápido y caótico que desafortunadamente llevamos. Pero, lejos de ponernos filosóficas, hoy vamos a hablar del libro El arte de tirar de Nagisa Tatsumi, la obra que inspiró en su día a la gurú del orden Marie Kondo a convertirse en lo que actualmente es.

Hemos hablado largo y tendido sobre las mejores técnicas para ordenar tu casa. Ordenar nuestros espacios nos hace más felices, está comprobado. Quizás eres de las que prefiere empezar por una habitación y dejarla impoluta o a lo mejor eres del equipo Marie Kondo y optas por ordenar por categorías. No importa el método, te aseguramos que si empiezas a ordenar y limpiar, tu mente te lo agradecerá.

Volvamos al libro. Nagisa Tatsumi empieza El arte de tirar con una reflexión muy oportuna. ¿Por qué nos cuesta tanto tirar? Tenemos metido en la cabeza que las cosas no se tiran, que hay que aprovecharlas. Y en pro de este principio pseudo-medioambiental, tendemos a acumular objetos de toda clase sin atrevernos a trabajar el sentimiento de culpabilidad que puede acompañar a una buena sesión de orden y limpieza. Como dice Marie Kondo, si te pones a ordenar y a tirar cosas, procura hacerlo sola para que nadie te diga: “¿pero cómo tiras eso?”. Ojos que no ven, corazón que no siente.

Te recomendamos y mucho que si quieres profundizar en los aspectos psicológicos de nuestra aversión a abandonar los objetos leas El arte de tirar. Ahora, nos vamos a poner prácticas y te vamos a explicar los 10 principios de Nagisa Tatsumi para ordenar tu casa y tu vida mientras te libras del maldito sentimiento de culpabilidad.

 

1. Tira al momento

Si has tomado la decisión de que ya no necesitas algo, deshazte rápido del objeto. Nada de, lo dejo aquí y ya lo tiraré. Te aseguramos que el sentimiento de culpa se siente más mientras estás tomando la decisión, a los 5 minutos de tirar algo, desaparece.

¿Qué? Todo objeto que lleves sin ver más de 6 meses, objetos dentro de cajas, papeles, cartas, libros, catálogos, comida al fondo de la despensa…

Sabemos que en el caso de los libros es especialmente difícil, pero pensad que podéis darle una vida alternativa. Hay librerías de segunda mano como Re-read que estarían encantadas de ver vuestros libros.

 

2. Márcate una cantidad de cosas y cuando la superes, tira

¿Qué? Ropa, lápices, salsas, papel mal impreso, toallas, tazones, palillos, trapos, ollas…

¿De verdad necesitas 5 ollas? ¿O 12 pantalones? ¿O 7 bolígrafos? Decide cuál es la cantidad que se ajusta a tu estilo de vida y cúmplela a rajatabla. Y recuerda el principio básico: si compras algo nuevo, tira algo viejo.

 

3. Tira cuando algo ya haya cumplido su función

¿Qué? Cajas de zapatos, manuales de electrodomésticos, garantías…

¿Cuándo? Te vamos a contar un secreto: en Internet puedes encontrar de todo. No hace falta que guardes el manual de instrucciones de la batidora. Si llega el día en el que no sabes cómo funciona algo, googléalo. También es un sinsentido almacenar garantías mal ordenadas, que luego no acabamos encontrando cuando pasa algo y nos genera estrés. Adquiere el hábito de escanearlas y las guardas en algún servicio de almacenamiento digital.

 

4. Tira periódicamente

¿Qué? Facturas, recibos, agendas, duplicados de llaves, botones de recambio, revistas ya leídas (hasta Objetivo Bienestar, si quieres), notas, contratos, etc.

¿Cuándo? De vez en cuando, cada dos meses, por ejemplo. Es importante revisar todos nuestros pequeños documentos y objetos periódicamente para tirar los ya no sirven. Tus cajones lo agradecerán.

 

5. Tirad las cosas que no habéis usado a fondo

¿Qué? Ropa, maquillaje, cosméticos, medicamentos, papel de envolver, productos de muestra, especias…

¿Cuándo? Como personas conscientes no queremos desperdiciar, sin embargo, tenemos que pensar que cuando el objeto ha cumplido su objetivo por el que lo compramos es como si lo hubiésemos usado hasta el final. Lo mismo pasa con el maquillaje o medicamentos, después de un tiempo los dejamos de utilizar y nos resistimos a tirar. ¿Quién no tiene un cajón repleto de cacao labial, ibuprofenos sueltos, muestras de cremas, rímels medio vacíos o champús que no nos han acabado de gustar? Sin más dilación, a la basura.

 

6. Establecer criterios para tirar

Los japoneses hacen una limpieza profunda anual el 28 de diciembre, para empezar el nuevo año libres de cargas innecesarias. ¿Nos sumamos a la tradición?

 

7. Busca destinos para lo que tiras

Tirar no significa echar todo a la basura. Existen muchas alternativas a la acción de liberarte de objetos. Puedes vender en tiendas de segunda mano, reciclar, donar, devolver a la empresa para su aprovechamiento, etc.

 

8. Empieza por espacios pequeños

He aquí un concepto que rompe con la mayoría de nuestros esquemas: una superficie plana puede y debe estar vacía. Como dice Tatsumi, la mesa del comedor debería estar vacía exceptuando a la hora de comer. Eso significa que los condimentos, el periódico, las sobras de la comida, el correo, el reloj o las llaves no se deberían acumular en la mesa ni en ningún lugar que no haya sido su lugar original.

Empieza por la mesa o el sofá y termina en toda tu casa. Tu hogar será una postal de decoración nórdica o minimalista que querrás compartir en Instagram.

 

9. Reparte las funciones

No es lo mismo vivir sola que acompañada. El caos de una persona se multiplica cuando las manías de otra se instalan junto a las propias. Es por eso que se requiere organizar y dividir las tareas de tirar. Quién sabe, puede ser que tu pareja tenga menos corazón acumulador y le resulte fácil tirar las cosas que a ti.

Repartid funciones como por ejemplo: tirar el periódico, catalogar las facturas que sirven y tirar el resto, tener limpia la mesa del comedor o identificar qué libro merece la pena guardar.

Recuerda esta frase de abuela: “No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia”. Apuesta por una vida libre de pesos materiales y llena de experiencias enriquecedoras.

 

Bonus track: Wallapop puede hacerte más agradable (y rentable) el proceso de librarte de cosas.

 

¿Interesada en ordenar para ser más feliz? Hemos escrito largo y tendido...