Algunas variedades de bambú pueden crecer a una inusual rapidez y alcanzar alturas de más de veinticinco metros. De tronco leñoso, su madera, resistente y flexible, es muy apreciada tanto en la construcción de muebles o utensilios de cocina como en la de viviendas. Además, se trata de una planta con un gran valor decorativo y su presencia es cada vez más habitual en jardines de todo el mundo.

En la cocina oriental, los brotes de bambú son un ingrediente habitual, que enriquece los platos con la delicadeza de su sabor. Además, el bambú es un apreciado alimento en todo el mundo gracias a sus múltiples propiedades beneficiosas para el organismo: es rico en fibra y en oligoelementos como el hierro, el potasio, el calcio y el silicio.

Precisamente es por su gran aporte de silicio por lo que el bambú es especialmente reconocido por sus efectos beneficiosos para los huesos. El silicio favorece la síntesis de colágenos que se encuentra en huesos y articulaciones con lo que nos ayuda a mantenerlos sanos. Ayuda también a tratar la osteoporosis pues facilita la absorción del calcio. Además, el silicio es también bueno para la piel, aportando firmeza y elasticidad a los tejidos. Por sus propiedades medicinales, podemos encontrarlo en forma de cápsulas en herbolarios.