Cada vez es más evidente que la acción humana está destruyendo el medio ambiente y, si el ritmo sigue igual, las consecuencias pueden ser nefastas. Sin embargo, existen un sinfín de pequeños gestos que se pueden llevar a cabo y que sólo exigen un pequeño esfuerzo personal. Sin embargo, pueden significar una gran diferencia para la naturaleza:

1. Aprovechar la luz natural y apagar la luz siempre que no sea necesaria.

2. Ducharse en lugar de bañarse es una acción que divide el consumo de energía por cuatro. Y el ahorro es todavía mayor si se instala una alcachofa de ducha y grifos de bajo caudal.

3. Apostar por electrodomésticos eficientes supone contribuir a la preservación del medio ambiente.

4. Tanto en la lavadora como en el lavaplatos se puede ahorrar hasta un 80% de la energía si se utiliza a carga completa y con lavado en agua fría.

5. Utilizar el transporte público. Un autobús lleva tanta gente como diez coches llenos y emite la mitad de CO2 por kilómetro y pasajero.

6. Utilizar las escaleras en lugar del ascensor. Un recorrido de 15 segundos en ascensor equivale a mantener encendida una bombilla de 60 vatios durante una hora.

7. Cambiando sólo un grado la temperatura de la calefacción y del frigorífico, se puede recortar la factura entre un 5 y un 10%.

8. Cambiar las bombillas antiguas por unas de bajo consumo puede ahorrar hasta 60 euros anuales con cada una de ellas.