El Pilates apareció a principios del siglo XX, y desde entonces esta disciplina ha destacado por mejorar la postura, mitigar dolores de espalda y tonificar múltiples grupos musculares. Quienes no lo ha practicado, creen que se parece al yoga y, otros aún más osados, se atreven a decir que es un ejercicio suave. Que nadie te confunda: una sesión suele ser exigente, y demanda altas dosis de fuerza, flexibilidad y coordinación. Así que no es de extrañar que, después de probarlo, recuerdes con placidez las sentadillas del body pump.

“En 10 sesiones te sentirás mejor, en 20 te verás mejor y en 30 tendrás un cuerpo nuevo”, dijo su creador, el alemán Joseph Pilates. Te proponemos que compruebes la eficacia de su máxima con estos 4 ejercicios, especialmente pensados para deshacerte de los kilos sobrantes y esculpir toda tu figura.

1. Bicicleta

Este ejercicio tonifica el abdomen y los oblicuos. Túmbate boca arriba, separa la cabeza y los hombros del suelo y entrelaza las manos por detrás de la cabeza. Acerca una rodilla y luego la otra hacia el pecho, a la vez que intentas tocar la pierna con el codo contrario. Ve inhalando y exhalando en cada movimiento y asegúrate de contraer el abdomen.

Realiza 20 repeticiones. Descansa durante 30 segundos.

2. El cien

En toda sesión de Pilates, siempre se practica el 100, para calentar todo el cuerpo, estimular la circulación de la sangre y muscular los abdominales.

Túmbate boca arriba y coloca las piernas estiradas o bien formando un ángulo de 90º, según te resulte más cómodo. Eleva la cabeza mirando hacia el ombligo. Extiende los brazos hacia delante, con las palmas de las manos boca abajo. Empieza a moverlos enérgicamente de arriba a abajo, haciendo inhalaciones y exhalaciones al mismo tiempo y contando hasta cien.

Descansa durante 30 segundos.

3. La plancha

Ya te anunciamos las grandezas del ejercicio a base de planchas (plank), rutinas infalibles para cumplir el cometido de perder peso. El Pilates también incluye este elemento.

Túmbate boca abajo, eleva el cuerpo manteniendo las manos y las puntas de los pies en el suelo. Extiende los brazos y trata de aguantar en esta posición durante 30 segundos, con todo el cuerpo alineado y focalizando la tensión en la zona abdominal.

Descansa durante 30 segundos.

4. La sirena

Para acabar, este ejercicio te ayudará a estirar los brazos y toda la columna vertebral. Siéntate con las piernas flexionadas hacia el lado derecho. Alarga la columna y el cuello, tirando la coronilla hacia el techo. Inspira y eleva el brazo paralelo a la oreja, manteniendo las escápulas conectadas. Exhala, flexiona la cintura, lleva el brazo por encima de la cabeza y déjate caer a un lado. Inspira y vuelve a la posición inicial, enderezando la columna y retomando la posición neutra. Exhala y repite la flexión hacia el otro lado. Vuelve al centro inhalando y recolócate en la posición neutra.

Realiza 5 repeticiones a cada lado.