Las fuentes consiguen un ambiente tranquilo y agradable en cualquier lugar de la casa. Las de agua, por ejemplo, son muy recomendadas por filosofías como el feng shui, puesto que simbolizan riqueza y prosperidad. A nivel psicológico, el sonido del agua tranquiliza y rebaja los niveles de ansiedad y estrés. Hay muchos estilos de fuentes, que se adaptan a la perfección a jardines, paredes o salas.

Las fuentes de iluminación también tienen un efecto relajante. Pueden iluminar un espacio pequeño de la casa o bien situarse en el comedor, y algunas se regulan para iluminar por la noche. Son una buena alternativa a los focos de luz intensos e incluso a los despertadores, ya que algunas funcionan como relojes y nos permiten un descanso más tranquilo.

Otra opción son las fuentes solares, que funcionan con energía natural a través de un pequeño panel solar. Con ellas, respetamos el medio ambiente y producimos nuestra propia energía en casa. También hay difusiones de aromas y aceites esenciales con forma de fuentes, que purifican el aire de las habitaciones con diseños elegantes y originales. Por último, las lámparas aromatizadoras son unas bolas que se colocan encima del agua e iluminan nuestro lavabo mientras nos bañamos.