¿Qué es más sano, comer las verduras crudas o cocinadas? Este eterno debate en la cocina no tiene, en realidad, una respuesta única. A pesar de que haya alimentos que conserven mejor sus propiedades si se comen crudos, lo cierto es que existen otros que aportan mayores beneficios nutritivos si se ingieren cocinados. Es el caso del tomate, una fruta rica en vitaminas (A, C y K) y minerales, y bajo en calorías.

Gracias a su alto contenido en licopeno, que le aporta su color rojo característico, el tomate es considerado un antioxidante natural que ayuda a prevenir el envejecimiento y la aparición de enfermedades cardiovasculares. Incluso, algunos tipos de cáncer, como el de próstata. Precisamente, sus beneficios sobre el organismo aumentan cuando se cocina, ya que el licopeno se libera de la matriz y esto facilita su absorción.

Aunque este pigmento vegetal se encuentra en otras frutas y verduras, como los albaricoques, la sandía o el pomelo, los tomates son la fuente natural de licopeno más importante. Por este motivo se recomienda preparar platos de tomate cocinado con un poco de aceite de oliva para conservar y mejorar su potencial antioxidante. No en vano, no conviene olvidar el tomate crudo en ensalada. La cocción también provoca que se pierdan otros nutrientes importantes, como la vitamina C.

¿Qué escoger si no tenemos tiempo de cocinar?

Si el día a día no te permite sacar tiempo para cocinar, debes tener cuidado a la hora de escoger qué salsa de tomates te llevas a casa en el supermercado. Una opción interesante son las salsas de tomate ecológicas de Carácter de Pueblo. Esta marca murciana cultiva su huerta con sumo mimo para conseguir que todos sus productos tengan las mejores propiedades organolépticas y, por su puesto, el mejor sabor. La manipulación es completamente artesal. Los tomates se pelan y límpian de forma natural sin ningún químico. Además, no incluyen en la receta ni conservantes, ni colorantes, ni saborizantes artificiales. Sus salsas se pueden adquirir en El Corte Inglés y establecimientos seleccionados en dos tipos de formatos: tomate frito triturado y tomate frito con trozos.