Buscar un deporte que te guste, quedar con amigos para practicarlo y mantenerte firme en la decisión son algunas de las claves para conseguir que el abono al gimnasio dé sus frutos. La motivación no es fácil de conseguir, pero es muy importante trabajar en ella para tener éxito en nuestra decisión de conseguir una vida más sana.

Una opción para ser constante es apuntarse a sesiones y clases programadas una vez por semana o escribir en un papel los objetivos realistas que tenemos, porque así será mucho más difícil saltarse un entrenamiento. Si sabemos por qué queremos ejercitarnos (fortalecer músculos, liberar tensiones, adelgazar mientras seguimos a una dieta equilibrada), será más fácil mantener un entrenamiento regular.

Otra opción es confiar en la figura del entrenador personal, que puede guiar y aconsejar sobre los mejores ejercicios en cada caso. También podemos practicar deportes que no impliquen mucho esfuerzo y nos resulten divertidos, por ejemplo salir a patinar al aire libre o bailar swing en el parque con nuestra pareja, amigos o incluso con desconocidos que, con el tiempo, lleguen a convertirse en compañeros de deporte.