¿Perro o gato? Te lo contábamos hace poco, tu mascota revela muchos rasgos de tu personalidad, así que si no eres un gran experto en animales, te recomendamos que antes de meter a uno de ellos en casa lo conozcas un poco más o tengas en cuenta algunos aspectos.

1. Compartir o vivir solo
Si eres una persona sociable y te encanta compartir tu vida con gente, tu animal es el perro. Te hará una fiesta cuando llegues a casa y puede que no logres deshacerte de él en un rato porque buscará tu compañía. Si, en cambio, disfrutas y valoras la soledad y la independencia, el gato será tu mascota ideal. De vez en cuanto buscará tu cariño, pero será instantáneo, el resto del tiempo él irá a su aire. Simplemente, revoloteará por allí.

2. Tipo de vivienda
En este caso, no es un tema de lo que tú prefieras, sino de lo que puedas ofrecer al animal. Los perros necesitan espacio donde correr, sobre todo, si trabajas y pasan la mayor parte del día solos. Los gatos, en cambio, pueden apañarse en cualquier lugar. Son muy territoriales, así que cuanto menos espacio tengan, menos deberán esmerarse en conquistarlo.

3. Tiempo disponible
Probablemente, es el primer elemento a valorar. El cuidado de un perro exige mucho más tiempo. Ya no sólo porque deben salir a pasear, sino porque necesitan el contacto con sus dueños. Los gatos, siempre más independientes, saben dónde hacer sus necesidades, se encargan de su cuidado persona y si sabes que no pasarás por casa en un par o tres de días sólo debes proveerles con comida y agua por ese espacio de tiempo.

4. Cuán importante es el orden
Los gatos son mucho más limpios, cierto, pero disfrutan mucho haciéndose las uñas en cualquier lugar de la casa y lanzando al suelo cualquier objetivo que uses de decoración en las estanterías. Los perros suelen ser más calmados. De cachorros lo muerden todo y conviene estar encima de ellos para marcarles una pauta, pero una vez han interiorizado qué (no) pueden hacer, son mucho más disciplinados y respetuosos.