Los errores a la hora de comer son muchos y todos los cometemos, pero puedes solucionarlos antes de que llegue la Navidad, para vivir unas fiestas más conscientes y saludables.  A veces nos da por reflexionar sobre cómo nos cuidamos, y las semanas previas a la Navidad son fundamentales porque solemos preparar al cuerpo para los excesos de comida durante estas fechas tan señaladas. Mentalizarse y ser consciente de los errores que cometemos comiendo es muy importante para corregirlos y poder mejorar nuestra relación con la comida. Hay 5 errores muy comunes que seguro que tú también cometes, o has cometido alguna vez, y te damos las claves para que puedas ponerles remedio.

1. Comer sin pensar

El error por excelencia es comer sin saber qué tenemos en el plato. No es cuestión de obsesionarse con las etiquetas de cada producto, y menos durante la Navidad, pero la solución está en incorporar en el plato todo tipo de alimentos, de forma variada y controlando las cantidades y las proporciones. Es importante apostar por los productos frescos desechando los ultra-procesados.

2. No establecer un plan de comidas

Improvisar a la hora de comer tiene como consecuencia directa comprar a última hora cualquier cosa, productos rápidos de cocinar y, generalmente, no demasiado sanos; o se opta, también, por comer fuera de casa. La solución a este error es fijar un calendario de comidas semanal, ya que es la mejor manera de poder llevar un control de todo lo que comes y también de todo lo que debes añadir a la lista de tu compra. Otra buena idea es establecer un día para preparar los tápers y optimizar tu tiempo en la cocina.

3. Aburrirse comiendo

Comer de forma saludable  no tiene por qué ser aburrido o monótono y no tiene por qué ser todo cocina al vapor. De hecho, es una práctica contraproducente puesto que nuestro cerebro nos seguirá pidiendo alimentos altos en azúcar o grasa al no sentirse satisfecho. La solución es sencilla, añade a tus paltos aceite de oliva virgen, limón y especias para añadir sabor a los productos y que sigan siendo saludables.

4. Ten snacks saludables al alcance

Todos conocemos el picoteo y todos somos, o hemos sido, "víctimas" de él. El hecho de picar entre horas no es malo de por sí, lo malo es hacerlo con alimentos ultraprocesados e insanos. La solución recae en mantener a la vista y a mano una reserva de snacks saludables como los frutos secos, yogures o crudités para evitar las tentaciones.

5.  Evita el tentempié nocturno

Son muchas las veces que se hurga en la nevera a altas horas de la noche, ya sea por no poder dormir o por no haber tenido una cena suficientemente completa. La solución, en este caso, son dos pequeños trucos que harán que te olvides del picoteo nocturno. Por un lado, lavarse los dientes, ya que la sensación de limpieza evita que queramos comer más y, por otro lado, tomar un vaso de leche caliente antes de irse a la cama. Esto último relajará nuestro cuerpo y nuestra mente.