Los beneficios de la escalada para la salud son incontestables. Es un deporte anaeróbico muy completo que fortalece y tonifica los músculos de casi todo el cuerpo y, sin embargo, no está considerado un deporte de fuerza. Es puro equilibrio. El buen escalador es aquél que asciende por montañas escarpadas como seducido por una coreografía de movimientos armónicos.

Los expertos lo recomiendan porque es una herramienta muy útil para combatir los dolores de espalda. La razón es sencilla: el deportista siempre trabaja de forma proporcional a su peso corporal.

La búsqueda constante de la siguiente presa, el desplazamiento entre rocas usando como fuerza motora las extremidades, requiere toda la atención y concentración del escalador. Por eso, se dice que la escalada es también una técnica efectiva en el entrenamiento del estrés. Más aún cuando se hace en un entorno natural.

Aunque la escalada aporta beneficios para la salud tanto si se practica en plena naturaleza como indoor, que tan de moda se han puesto en los centros urbanos. Los rocódromos son ideales para no correr riesgos -si la forma física no es la óptima- y beneficiarse de las ventajas de esta práctica sin invertir dinero en todo el material que se necesita.