El hombre piensa en sexo muchísimo más que la mujer y tiene una mayor predisposición a la cópula. ¿Mito o realidad? Durante años se nos ha hecho creer que los hombres viven obsesionados con el sexo, hasta el punto de defender que piensan en la cópula cada siete segundos -algo así como 8.000 veces en un día de 16 horas- sin que ningún estudio haya resultado concluyente. Mientras, han ido surgiendo fenómenos como el éxito universal e incontestable de 50 sombras de Grey entre el público femenino que hablan por sí solos. El deseo sexual de la mujer se abre paso.

Recientemente, un grupo de científicos de la Universidad de Ohio (EEUU) incorporó una variable más a un estudio que medía el deseo sexual de hombres y mujeres, el resto de necesidades biológicas. El estudio pone énfasis en que el hombre invierte más tiempo pensando en todo lo relacionado con las necesidades básicas. Según los investigadores, ellos piensan en sexo entre una y 388 veces al día, con una media de 18, mientras que las mujeres lo hacen entre una y 140 veces, con una mediana de diez. El sexo masculino piensa en la comida casi tanto como el sexo -18 veces al día - seguida de cerca por el sueño, que se cruza en su mente 11 veces al día.


El deseo sexual vs la educación sexual

Hombres y mujeres no somos iguales y no recibimos aún la misma educación sexual. En general, la forma en la que un chico y una chica llegan a su primera relación es diametralmente opuesta. Ellos son más precoces con la masturbación, no tienen reparos en compartir esas primeras experiencias con sus amigos, con quienes incluso pueden ver películas pornográficas y se retan para ver quién es el primero en perder la virginidad. En las antípodas, la chica siente culpabilidad cuando se masturba, si ve porno lo esconde y debe ir con cuidado con las primeras relaciones si quiere evitar algunas etiquetas.

Quizá eso provoque que aún hoy día el hombre piense más en sexo que la mujer, pero las generaciones futuras crecerán con una educación sexual más libre e igualitaria que equiparará el placer sexual.

El deseo sexual está vinculado a las hormonas sexuales -los estrógenos de las mujeres y los andrógenos en el hombre-, pero no es ése el único factor que condiciona la voluntad sexual. No se deben subestimar elementos como la educación sexual, el nivel de seguridad o autoestima personal con la sexualidad y el humor. En general, las personas más abiertas y positivas piensan más en sexo y en orgasmos.