Aunque visites el gimnasio un par de días a la semana o salgas a correr con frecuencia, la realidad es que pasas prácticamente todo el día sentada. Es por esta razón que el estiramiento es obligatorio antes y después de ponernos en marcha. Sin él, las lesiones están aseguradas. Convéncete de que no es una pérdida de tiempo y prueba con estas asanas ideales para deportes de impacto como el running.

 

 

Sin llegar al punto del dolor

El yoga para corredoras puede ayudar a equilibrar la fuerza, aumentar el rango de movimiento y sincronizar la respiración. Pasarse ocho horas en una silla es casi antinatural para nuestro cuerpo. Su efecto es medible. La falta de movimiento acorta los isquiotibiales –los músculos posteriores de las piernas– y si a eso le sumamos una actividad física exigente, las lesiones están servidas. La práctica de yoga es el complemento perfecto para aumentar flexibilidad como corredora. Aprender a estirar correctamente músculos y tendones mejora el rendimiento. El tiempo invertido sobre la esterilla de yoga es una ayuda a prevenir lesiones, pero tiene también más ventajas: aumenta la capacidad de concentración y favorece que la respiración sea más suave y consciente. Para aprovechar al máximo esta rutina, ten en cuenta que no debes llegar nunca al punto de dolor y que, poco a poco, debes tratar de aumentar tu flexibilidad. Es cuestión de ser constante. El tiempo mínimo que debes mantenerte en cada  posición son 15 segundos. Si no llegas a todas no pasa nada. Hazlos de forma progresiva.

Calentar y estirar

Por regla general, al empezar a hacer ejercicio venimos de muchas horas de inactividad y no debemos ponernos a estirar sin más. Lo primero es el calentamiento dinámico que consiste en ayudar a los músculos a activarse y que estos recuperen su rango de movimiento. Tras ponerlos a tono, toca estirarlos. Del mismo modo, al terminar de hacer deporte toca volver a estirar. Recuerda que, además, practicar yoga te beneficiará como corredora, aunque sólo sea para liberar la mente ya que ayuda a que tu cuerpo no haga siempre las mismos movimientos repetitivos.

Un buen calentamiento es mucho más que poner tu cuerpo a punto para la actividad física, es parte esencial del deporte:

Fortalece el cuerpo. “Para tener un cuerpo musculado y fuerte los estiramientos son esenciales. En especial, los del tren inferior: cuádriceps, abductores, gemelos, etc. son fundamentales para evitar problemas en las articulaciones y ser más eficientes en la práctica deportiva”.

Aumenta la flexibilidad. “A mayor flexibilidad, menor riesgo de lesiones, mejor circulación y funcionamiento del sistema nervioso y, en general, más bienestar. No todos somos iguales en cuanto a flexibilidad pero puedes trabajarlo y lograr mejorar en poco tiempo. Las posturas pasivas te ayudarán”.

Previene lesiones. “Es lógico. Al estirar forzamos el cuerpo hasta lograr la máxima elongación de los músculos y, en consecuencia, ayudamos a prevenir lesiones. También evitamos agujetas y dolores musculares que nos servirán de excusa para saltarnos la siguiente sesión de entreno”.

Mejora la respiración. “El yoga implica un control claro de nuestra respiración. La práctica continuada nos ayuda a tener un mayor control sobre nuestro organismo y sobre la entrada y salida del aire del cuerpo. Mejorar la función respiratoria es esencial para no fatigarnos y mejorar el rendimiento”.

Te ayuda a concentrate. “Focalizarnos en nuestro cuerpo, alejar pensamientos en bucle y poner toda nuestra atención en la actividad física. El yoga incrementa esa sensación de poder sobre nuestro cuerpo y sobre nuestra vida. Una práctica regular te ayudará a mejorar tus tiempos”.