El estrés es el gran enemigo de nuestra sociedad. De Hecho, el VII Estudio CinfaSalud, avalado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), dice que 12 millones y medio de españoles en edad adulta se sienten estresados con frecuencia.

Lo más importante cuando padecemos estrés es saber las causas de este trastornos. Es fundamental saber por qué estamos así, para poder evitar esas situaciones que nos generan malestar. Como en todo, saber la causa o la raíz del problema es el primer paso para ponerle solución. “La hiperconexión a través de las redes sociales es la causante de muchos

de estos problemas, además de la atención disociada y la falta de concentración en el trabajo”, señala Julio César de la Torre Montero, enfermero y profesor en la Universidad Pontificia de Comillas. “Alrededor del 20% se trata con ansiolíticos”, dice.

Puede ocurrir que no nos demos cuenta de que estamos estresadas, de que no llegamos a todo o de que llevamos un ritmo de vida que no es saludable. Por eso, es posible medir el estrés. Existe una prueba, actualmente en fase de desarrollo, que puede medir el nivel de estrés en cada persona a través de la saliva: “En 10 minutos detecta el cortisol (hormona del estrés) presente en la saliva mediante una tira reactiva y con la cámara del móvil se leen e interpretan los resultados mediante una aplicación”, explica el Dr. de la Torre.

Es frecuente que llevemos una vida frenética, sin tiempo para nosotras mismas y por eso acabamos haciendo muchas cosas a la vez, pero cabe tener muy en cuenta que se debe evitar la multitarea para rebajar los niveles de estrés. “La recomendación más adecuada es abandonar la multitarea, dormir las horas adecuadas (más de siete en adultos), y sobre las conexiones a redes sociales, hay que marcar y limitar los horarios de conexión y de respuesta a conversaciones, aprovechando momentos de descanso o de transporte público”, indica. Aconseja, además, hacer ejercicio físico a diario y comer sano.

Existen varias maneras naturales de aliviar el estrés, una de ellas es la musicoterapia que está dando buenos resultados a la hora de tratarlo. “Se utiliza en pacientes con estrés, y sobre todo en los que padecen enfermedad terminal o patología crónica”, señala este experto. Existen sonidos anti-estrés que nos ayudan a relajarnos: por ejemplo, la música clásica, el tambor oceánico (tambor hueco lleno de semillas que al moverlo emula los sonidos del océano), los cuencos tibetanos o los sonidos de la naturaleza (el mar, el río, los pájaros, etc.).

El estrés nos provoca, entre muchas otras cosas, dolores de espalda agudos que pueden acabar siendo rpobelmas graves. Lo mejor para combatirlos es hacerlode forma natural, sin fármacos. Por eso, te dejamos algunas recomendaciones para que puedas evitar o reducir el dolor de espalda realcionado con el estrés.

1. Aprende a respirar. Un estudio publicado en la revista Physiotherapy Canada deja claro que la respiración está muy relacionada con la salud de la espalda. Para fortalecer los músculos abdominales, se debe respirar con el abdomen: toma aire por la nariz y expúlsalo por la boca al mismo tiempo que se hincha el abdomen.

2. Evitar las malas posturas. Cervical es la que más sufre y además suele provocar dolor de cabeza. La recomendación de los fisioterapeutas para relajar la zona es realizar estiramientos de cuello, hombros y brazos. Por ejemplo, flexiones laterales de cuello: mira a derecha e izquierda moviendo el cuello; y rotaciones: dibuja círculos con la cabeza rotando primero a la derecha y después a la izquierda).

3. Evita el dolor de espalda. Lo más frecuente es el dolor en las lumbares (parte baja de la espalda). La Fundación Kovacs, que cuenta con expertos en espalda, recomienda evitar el sedentarismo y practicar ejercicios que tonifiquen y fortalezcan los músculos. Caminar todos los días una hora, nadar o realizar pilates o yoga (incluye estiramientos). Si el dolor ya ha aparecido, puedes sentir alivio de manera momentánea si aplicas calor en la zona.

4. Adiós al cansancio y la fatiga, generalmente causados por un exceso de trabajo, es estrés y la falta de sueño. Pero también influye la dieta. La Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (ENIDE) detecta una ligera carencia de magnesio en las mujeres de menos de 24 años. Un mineral importante para la salud de los músculos y para ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga. Incluye en la dieta frutos secos (almendras, nueces, avellanas) legumbres y semillas que son muy ricos en magnesio. Antes de tomar suplementos por tu cuenta, consulta con el médico.