La candidiasis vaginal, más comúnmente conocida como cándida, es una infección provocada por la proliferación anómala del hongo candida albicans. Quien la ha sufrido en sus carnes sabrá que la cándida es un engorro capaz de incordiar a la más estoica: escozor o enrojecimiento en la zona genital y alteraciones en el flujo vaginal son sólo algunos de los síntomas de esta infección. Los antibióticos, un exceso de azúcar o de alcohol pueden descontrolar el microorganismo Candida albicans, pero hay otros con apariencia healthy que también lo desequilibran. Te ayudamos a detectarlos y lograr que las infecciones por cándida no te amarguen.
 

1. Yogur: con moderación

Dr. Google llena páginas acerca de los beneficios que aportan las bacterias que contiene el yogur en casos de cándida –y la sabiduría popular sostiene que es de gran alivio aplicarlo localmente en caso de infección vaginal–. Pero ojo: no vale consumirlo de cualquier manera. La regla número uno es que no tenga azúcar, ya que esta sustancia se considera el alimento principal del hongo. Por otro lado, alimentos lácteos como el yogur griego, la leche o el queso son muy ricos en proteínas, y diversos estudios sugieren que un exceso proteico en la dieta puede generar picos de insulina en el organismo.
 

2. Higiene sí, pero no demasiada

Despreocúpate: una infección no es sinónimo de mala higiene, más bien al contrario. Los genitales son una de las partes altamente sensibles del cuerpo –entre otras cosas, por el tipo de piel de la zona y por ser un pliegue–, y has de saber que está desaconsejado realizar duchas vaginales, lavarse con agua más de una vez al día y usar productos demasiado perfumados o con exceso de jabón. La vagina tiene sus propios mecanismos de limpieza y una flora propia que se altera si se recurre a los hábitos citados. Si aún dudas acerca de cuáles son los rituales recomendados de higiene íntima, descubre qué debes hacer y qué no.
 

3. Medicamentos sin receta

2 de cada 3 mujeres que usan productos para mejorar la cándida en realidad no tienen este problema, según datos que recoge el Departamento de Salud de los Estados Unidos. Algunas cremas u óvulos que se adquieren sin receta en la farmacia para tratar esta infección vaginal podrían, pues, empeorar un trastorno de síntomas parecidos pero con distinto origen. Además, hay que tener en cuenta que en algunos casos estos fármacos rebajan la eficacia de métodos anticonceptivos como los preservativos o los diafragmas.
 

4. Suplementos: siempre con consejo médico

Los probióticos o los complementos de minerales y vitaminas pueden ayudar a reforzar el sistema inmunitario –algo clave para frenar el aumento de esta levadura en el organismo–, pero deberías restringirlos para cuando tienes una carencia nutricional. Lo ideal es mantener las defensas a raya mediante la alimentación diaria, así que antes de hacerte con un suplemento, pregunta al especialista si lo necesitas para mejorar tu problema de cándida, o bien puedes solventarlo cambiando hábitos en tu alimentación