Evitar malos rollos y mejorar las relaciones con los demás es esencial para sentirnos a gusto con nosotras mismas. Evitar las discusiones y usar buenas palabras es fundamental para empatizar con los demás y evitar estar enfadada. Te dejamos 7 ideas o técnicas que puedes usar para evitar los malos rollos y ser más feliz.

1. Repite su nombre

A todos nos encanta que nos llamen por nuestro nombre. Escribirlo en un correo o decirlo con frecuencia cuando hablamos con alguien es tan simple como efectivo. De esta manera captamos inmediatamente la atención de la otra persona y también suavizamos la posible tensión generada en una hipotética discusión ¡Pruébalo!

2. No critiques

Juzgar y criticar a los demás es un hábito muy común en personas frustradas e inseguras. Trata de evitar las criticas y cámbialas por comentarios positivos. Y si no puedes, no digas nada. Intenta trasformar esa crítica agresiva en una crítica constructiva, le será de mucha más ayuda a la otra persona que un ataque directo.

3. Sé agradecida

Y hazlo de corazón. Elogia a las personas que te rodean, pero recuerda que los halagos falsos o forzados causan el efecto opuesto. Por lo tanto, lo ideal es ser agradecida dentro de la sinceridad. Saber gestionar esto parece difícil, pero en realidad basta con mostrar algunas palabras de agradecimiento y compasión con la otra persona.

4. Haz preguntas

La curiosidad genuina y sincera hacia los demás es uno de los rasgos que más se aprecia. También, por supuesto, escucha con atención. Si la otra persona nota que intentas comprenderla y que te interesas por su opinión en una situación de conflicto, será capaz de expresarse con más tranquilidad y claridad. Escuchar de manera activa es fundamental también. Por eso, no vale con hace ver que le estás prestando atención, sino que debes hacerlo de verdad.

5. Sonríe

Nada más sencillo para generar buen ambiente a tu alrededor. ¿Acaso cuando alguien te sonríe no te sientes inmediatamente mejor? El lenguaje no verbal es fundamental, por eso, la manera de estar, de colocar nuestras manos, la mirada y sobre todo la expresión facial, son fundamentales para dejar de lado los malos rollos. La otra persona se sentirá más a gusto y empatizará más contigo.

6. Técnica del sándwich

Si nos toca decir algo que sabemos que no va a gustar, evita soltarlo a bocajarro. Empieza y acaba con algunas palabras positivas. Además de sentar mejor, mostrar ese aprecio y esa honestidad nos ayudarán a que nuestro mensaje sea más poderoso. Intenta ponerte siempre en el lugar de la otra persona y pensar en cómo te afectaría a ti tal noticia. Procura que el mensaje sea claro, sin divagaciones, pero a la vez honesto. Es importante que, pese a la dureza de lo que estás diciendo, siempre menciones aspectos o palabras positivas que suavicen el tono.

7. Nunca se ganan las discusiones

Y se ganan al evitarlas. Si la discusión –por cualquier nimiedad– se produce evita el “te lo dije” o “no tienes razón”. Que el orgullo no te juegue malas pasadas. Puede que en esta ocasión seas tú la que tiene razón pero otro día, seguramente te toque a ti ser la persona que escucha un sermón con una moraleja. Se puede decir cualquier cosa evitando la discusión y la confrontación. Eso, seguro que te ahorrará muchos dolores de cabeza y te hará ser más feliz.