"Las zanahorias mejoran la vista" es un mito que tiene mucha historia detrás. Durante la Segunda Guerra Mundial, las Fuerzas Aéreas Británicas habían creado un radar muy sofisticado que detectaba bombarderos alemanes, así era más fácil derribarlos. Y para ocultar el sistema de radar, se hizo correr la fábula de que la agudeza visual de sus pilotos por la noche se debía a que comían muchas zanahorias. De aquí se extendió el mito que aún hoy mucha gente sigue creyendo.

Ante todo, no existe ningún alimento que de por sí haga ver más nítido o provoque una mejor visión desde lejos. Lo que es cierto es que algunos alimentos como las zanahorias, el melón, el mango o la papaya son muy altos en nutrientes que ayudan a mantener la salud visual porque aportan a los ojos las vitaminas y minerales que necesita para mantenerse en perfecto estado, pero no la mejoran.

Por ejemplo, comer zanahorias ayuda a filtrar rayos ultravioletas y reduce el riesgo de sufrir degeneración macular debido a su alto contenido en vitamina A. Lo que no hará, por mucho que se repita la creencia, es lograr que un miope se deshaga de sus gafas.

Así pues los alimentos ricos en beta-caroteno y vitamina A ayudarán a mejorar la vista de quienes mantienen bajos niveles de este tipo de nutrientes, contribuyendo al mismo tiempo a reducir el riesgo de padecer distintas enfermedades oculares. Así, mantener una dieta rica en este tipo de alimentos disminuirá las posibilidades de sufrir algunas dolencias como la denominada vista cansada.