“Hacer un pausa para un café, aunque siempre acompañado de un dulce” o algo realmente parecido es como en nuestro idioma podemos traducir el tan famoso fika, el secreto de la felicidad sueco. Pero más allá de su semántica, la importancia real del fika reside en que no es solo un break para tomar algo, sino que su significado intrínseco va mucho más allá.

La fika forma parte de la jornada laboral en Suecia, e incluso se fomenta desde las propias empresas. Esto es, que son las propias empresas las que consideran que parar para hacer la fika (tomar un café, un dulce y charlar con tus compañeros), es tan importante o más como enviar emails, responder al teléfono o llegar a tiempo a las reuniones. ¿Sorprendido? Pues continúa leyendo.

Fika: esta potente palabra de tan solo cuatro letras es una de las responsables directas de la felicidad laboral de los suecos (aunque también influye en el ámbito personal, se achaca más al profesional), que nos recuerda la importancia de tomarse las cosas con calma y darle valor a cada parcela que debe tenerla. Para los suecos es fundamental tener ciertos hábitos que ayuden a mantener la pasión en el trabajo y en eso consiste precisamente tomarse el tiempo para la fika, una pausa diaria que nos ayuda a socializar, charlar, a compartir.

Es la ciencia de la pequeña pausa diaria que nos obliga, de alguna manera, a salir del agujero de tareas y obligaciones laborales. Resulta curioso averiguar que la fika es ya un concepto muy globalizado y cuenta con hasta su propia página de Wikipedia, que, dando todo tipo de explicaciones y antecedentes, arranca así: "Fika es un concepto en la cultura sueca (y finlandesa) con el significado básico de "tomar café", a menudo acompañado de pasteles, galletas o pastel".

En un significado más actualizado de la palabra, el café puede ser reemplazado por el té o incluso zumo, o limonada. En algunos círculos sociales, incluso solo un bocadillo o una pequeña comida se puede catalogar como fika, algo que resulta similar al concepto inglés del té de la tarde – o una infusión para los que rehúyan la teína–. En Suecia los pasteles en general (por ejemplo los bollos de canela) se refieren a menudo como fikabröd (‘pan fika’).”

Dejando Wikipedia a un lado, cabe destacar además que Suecia es una de las principales naciones consumidoras de café del mundo, y este café “social” dos veces al día conocido como fika es una costumbre muy arraigada. Fika se puede tomar solo o en grupo, en el interior o al aire libre, en el trabajo o en casa. Es un tiempo para tomar un descanso del trabajo y charlar con amigos o colegas. Fika refleja el ideal sueco de desacelerar para apreciar las pequeñas alegrías de la vida.

En el libro “Fika: The Art of The Swedish Coffee Break, with Recipes for Pastries, Breads, and Other Treats” , Anna Brones y Johanna Kindvall comparten casi cincuenta recetas clásicas de sus panecillos de canela y de jengibre, ruibarbo  o centeno que nos permite a todos disfrutar de esta encantadora tradición independientemente de donde vivamos. O al menos, aprender a “cocinarla”.