Cada día encontramos más yoga en las redes sociales y, por tanto, cada día más gente se pregunta qué es, cómo se practica y si resulta adecuado para sus necesidades. Para muchos yoguis, el yoga empieza siendo una actividad que comienza con un objetivo concreto y que supone acudir a clases con cierta regularidad, y termina por convertirse en todo un estilo de vida.  Y, precisamente, este artículo trata de cómo incluir el yoga en nuestro día a día, y cómo llevar nuestra práctica más allá de la esterilla.

 

Yoga es mucho más que posturas

Pese a la inmensa difusión que se hace del yoga, la información que tenemos sobre esta disciplina suele ser incompleta porque no todos los aspectos que la componen resultan tan visualmente llamativos como las asanas o posturas. Las meditaciones o los pranayamas, respiraciones controladas, también forman parte del yoga, y quizás son incluso más importantes que el propio trabajo físico.

Pero vayamos a lo que podemos hacer nosotros, aquí y ahora, para llevar una vida más yogui sin pisar un mat. Piensa que el yoga busca, en teoría, el entrenamiento de cuerpo y mente, y su purificación, para el encuentro con Dios, y en ese camino se adoptan muchas rutinas y costumbres a favor de ese entrenamiento.

Si desgranamos entonces las características de la vida yóguica, podemos extraer una serie de tips fáciles de adoptar y que tienen el poder de mejorar sustancialmente nuestra calidad de vida.

 

¿Cómo ser un poco más yogui?

A continuación te propongo nueve aspectos en los que puedes hacer pequeñas modificaciones que mejoraran tu calidad de vida y cuya puesta en práctica no supone un gran esfuerzo.

 

1. Ejercicio moderado o adecuado a tu situación. Uno de los principios básicos del yoga es la no violencia, lo cual implica, no sólo hacer el bien hacia los demás y evitar conflictos, sino también no ejercer violencia contra nosotros mismos.

Si trasladamos este principio a nuestra necesidad de hacer ejercicio, nos encontramos con que, si no estamos acostumbrados a ello, debemos buscar una actividad que no suponga un esfuerzo excesivo, físico o mental, y que respete tu condición física y tu energía diaria. En yoga se propone la práctica de asanas porque se ejercita el cuerpo protegiéndolo, a su vez y entre otras cosas, de daños en las articulaciones o desgarros musculares.

 

La no violencia implica no sólo hacer el bien hacia los demás y evitar conflictos, sino también no ejercer violencia contra nosotros mismos

 

2. Alimentación más sana. Creo que no hay disciplina que no aconseje una alimentación saludable, pero en yoga resulta fundamental. El yoga y la ayurveda entienden que la alimentación es nuestra medicina preventiva y como tal debemos cuidarla, también consideran que la salud mental y la estabilidad emocional nos previene de muchas enfermedades.

Una forma sencilla de comer más sano sin darnos cuenta es evitar alimentos procesados, de bolsa o embutidos, por ejemplo, y comer más verduras y frutas. Del mismo modo, puedes intentar beber más agua a base de infusiones o sopas, evitando cualquier bebida azucarada o gaseosa.

Como ves, no se trata de ponernos a dieta o prohibirnos alimentos, se trata de intentar evitar alimentos perjudiciales e intentar aumentar la ingesta de aquellos que son saludables.

 

3. Moderación del consumo de alcohol y tabaco. Realmente la idea es eliminar por completo el tabaco y moderar mucho el consumo de bebidas alcohólicas, pero siguiendo el principio de la no violencia que decíamos antes, cualquier tipo de transición deberá hacerse con cariño y delicadeza.

Si no fumas, es magnífico, sigue así. Y si fumas, puedes tratar de fumar menos evitando quizás, los cigarros que tu sabes que no “necesitas”. Por supuesto, si te has planteado dejar de fumar, te animo a que te lo propongas con firmeza, hoy en día hay libros, chicles, sesiones de hipnosis y muchos recursos más que te pueden ayudar en ese propósito.

En cuanto al alcohol, ciertamente también debería eliminarse, muchos nutricionistas ya están hablando de que esos beneficios del consumo moderado de alcohol, como el vino o la cerveza, no son tales en comparación con los problemas que acarrea. Sin embargo, volvemos a lo mismo, en la moderación y el equilibrio entre lo perfecto y lo que a ti te hace sentir bien podrás encontrar beneficios para cuerpo y mente.

 

4. Descanso adecuado. Y salgámonos aquí de las ocho horas de rigor que leemos en todas partes, todos sabemos que no siempre pueden dormirse ocho horas, así que pensemos en mejorar la calidad del sueño y no la cantidad.

Intenta tener una vida regular en lo que al sueño se refiere, esto te ayudará a acostumbrarte al número de horas que puedes dormir. También puedes seguir consejos como: nada de pantallas la hora previa a dormir, luces tenues en tu casa y aparatos con WiFi, u otro tipo de conexiones inalámbricas, lo más lejos posible de ti.

Si logras vivir, con los tips que vienen a continuación, con menos estrés y mayor paz, quizás comiences a ver cambios en tu necesidad de dormir más horas. Con alguna meditación corta durante el día y sin necesidad de siestas, podemos llegar a dormir seis horas y que éstas sean plenamente reparadoras.

 

5. Manejo del estrés y las emociones. Nadie mejor que tú sabe si manejas bien tu día a día, tus emociones y tus relaciones con los demás, así que echa un vistazo a tu interior y haz un breve análisis. El yoga busca, o más bien encuentra, una serenidad plena en nuestro día a día y esto permite emitir juicios más justos, hablar con gentileza y vivir con pleno respeto a los demás. Esto, si todos lo llevásemos a cabo, haría de la raza humana una comunidad más feliz.

Para el manejo de estrés y emociones puedes acudir a terapia psicológica, comenzar un proceso de coaching o practicar yoga y meditación. Además, si ya tienes algo de conocimiento de inteligencia emocional o ya has probado a gestionarte con anterioridad, siempre puedes ponerte manos a la obra con un buen libro de autoayuda.

 

La filosofía yogui implica buscar la serenidad para emitir juicios más justos, ser gentil y respetar a los demás

 

6. Meditaciones. Dependiendo de lo que quieras conseguir puedes hacer un tipo de meditación u otra, pues aunque en esencia tienen un mismo objetivo, “aclarar la mente”, dependiendo del tipo de meditación que hagas puedes estar trabajando más la atención, o más las emociones, por ejemplo.

La que te propongo en esta ocasión es una breve meditación de 10 minutos atendiendo a tu respiración. Puedes hacerlo en cualquier lugar y a cualquier momento del día, y se trata de aquietar la mente con el fin de “restaurarla”. Piensa en tu mente como un ordenador que después de toda una mañana comienza a funcionar con más lentitud o da problemas, una meditación breve correctamente ejecutada podría asimilarse a un reinicio del sistema.

No obstante lo dicho, te aconsejo echar un ojo a estos dos artículos sobre la meditación u otras formas de “desconectar”.

 

7. Acciones de mejora de la autoestima. Recuerdo que cuando empecé a ir a clases de yoga, hace un par de años, no había pasado mucho tiempo, quizás tres o cuatro clases, y enseguida me dije: “Una de dos, o el yoga me hará las piernas más bonitas o hará que yo las vea más bonitas”. A día de hoy sé que se ha cumplido, pero no sé exactamente cuál de las dos opciones.

Una autoestima sana no sólo nos ayuda a poner cada día más cuidado sobre nosotros mismos, sino que nos torna más asertivos y esto puede mejorar nuestra relación con los demás. La propuesta consiste en buscar qué forma o vías son las que a ti te funcionan mejor en esto de mejorar tu autoestima: poner atención al ejercicio y la alimentación, cuidar tu imagen, tomarte tiempo para ti, etc.

En yoga estar tonificado, fuerte y con buen aspecto, no es un objetivo; pero resulta ser la consecuencia lógica de todo lo que el yoga implica.

 

8. Limpieza y simplicidad. Aplicado a todo: tu casa, tu lugar de trabajo, tu ropa, tus productos cosméticos, libros y documentos, etc. Cuánto más simplifiques, más fácil te resultara tu día a día en relación con esas cosas y, desde luego, menos te costará mantenerlo todo limpio y en orden.

En yoga se busca simplificar la vida también mediante la reducción del apego a las cosas materiales, se exige limpieza y pulcritud, y con todo ello se trabaja la disciplina. Te propongo empezar por una revisión general de tus cosas, deshaciéndote de todo lo que no necesites, te invito aquí a leer el artículo “Déjalo ir: así se practica el desapego para ser más feliz”. Después de eliminar todo lo innecesario podemos hacer una limpieza general y darle orden a la simplicidad que reine en nuestra casa.

Ventilar la habitación, quizás encender velas e inciensos también son formas de darle ese toque de ritual que tanto nos gusta.

 

Simplifica tu vida mediante el desapego y abraza la limpieza y la pulcritud

 

9. Espiritualidad. ¡No podía faltar la espiritualidad en un artículo como este! Este es el punto donde te propongo reconciliarte con tu religión, si tienes una, contigo o con tus ancestros. Si no sueles ser muy espiritual que digamos, no debes ejercer violencia sobre tu forma de ser, permítete ser como tú eres y estar en paz contigo. Esa es una muy buena forma de espiritualidad para los no espirituales.

Si, por el contrario, te consideras espiritual en la forma que sea, trata de prestarle más atención. Aunque no lo parezca somos muchas las personas que creemos en la energía, el poder de la intención, las piedras, los collares, etc. Si eres de esas personas a las que les gusta este tipo de cosas, te invito a prestarle más atención y tratar de ser un poco más consciente de tu espiritualidad.

 

Yoga en pequeños gestos.

Puede que, después de leer todo esto, sientas que son demasiadas cosas a tener en cuenta y que no tienes tiempo o energía para estar pendiente de todo ello. Te comprendo y tienes razón, nuestra agenda no suele estar como para meter rituales y meditaciones.

Precisamente por ello te invito a que tomes nota de los nueve aspectos propuestos y elijas cuales puedes comenzar a trabajar con mayor facilidad o por cuáles te apetece empezar. Puede que haya personas que vean más sencillo incluir una meditación diaria de diez minutos y otros, sin embargo, prefieren abordar el ejercicio moderado y la alimentación saludable.

Siéntete en total libertad de trabajar de la forma que te resulte más cómoda, de acuerdo al principio de la no violencia y tratando de encontrar el equilibrio dentro de ti.