Cuando pasa el tiempo no solemos darnos cuenta de que el tiempo está pasando. Nosotros estamos inmersos en nuestra rutina, en nuestros problemas, nuestras discusiones, los niños, el jefe y, en definitiva, todas las circunstancias y situaciones que se suceden cada día y que no nos permiten ver más allá de lo que está ocurriendo en ese momento.

En cierto modo esto está bien, como decimos habitualmente, debemos estar atentos al presente sin preocupaciones por el futuro o culpas y remordimientos por el pasado. Sin embargo, ¿qué pasa cuando estamos tan absortos con la velocidad de nuestros quehaceres que no podemos percibir que se nos está yendo el tiempo? ¡Ya estamos en julio! ¿Qué ha sido de los primeros seis meses de este año?

Pero vamos aún más allá, en países como el nuestro donde las estaciones son tan acusadas, ¡el transcurso del año es mucho más rápido! Supongamos que hoy caemos en la cuenta de que ya han pasado seis meses desde que te fijaste tus propósitos de año nuevo y, como eres consciente de que se te está escurriendo el año de las manos, te propones disfrutar del verano. ¡Pues bien! Cuando te quieras dar cuenta de nuevo, ya estaremos en octubre y nos estarán anunciando la lotería de Navidad.

 

La chispa que encienda tu consciencia

Trato de generar una chispa dentro de ti, una suave y brillante luz que ilumine tu consciencia y ponga en funcionamiento tu atención plena en el presente.

Es cierto que el día a día no nos lo pone nada fácil, todos tenemos que trabajar porque todos tenemos que comer, tenemos planes, compromisos y muy poco tiempo para aburrirnos. ¿Pero sabes lo importante que es aburrirse? Es importantísimo destinar un tiempo para nosotros, para estar en silencio y revivir esa sensación extraña y placentera que provoca el aburrimiento. Ese momento en el que dices «voy a ponerme a hacer algo que me guste» y tomas con ello la decisión de disfrutar del momento.

Cometemos el error de rellenar nuestro tiempo de tareas, tareas que nos gusten o no, están agendadas y tenemos que hacerlas. ¡Permítete ser! Te propongo que en estos días, cuando te quedes sola, trates de no hacer nada. No enciendas la televisión, ni cojas un libro; deja todo en silencio y observa tu salón o habitación, permanece contigo y deja fluir tus pensamientos.
 

Cómo disfrutar mas el verano


No dejes para el viernes lo que puedas hacer hoy

No dejes para el viernes la actividad que te gusta o el vermut que te quieres tomar. Otro error que cometemos en esto de la consciencia y el paso del tiempo es esperar constantemente a algo para hacer otro algo. La vida de adultos nos lleva a eso, de forma automática esperamos al fin de semana para disfrutar de un momento de ocio. Debemos notarlo y poder elegir si queremos eso o queremos disfrutar de una buena conversación o un té a solas a mitad de la semana.

Toma consciencia de cómo la rutina aniquila cuatro de cada siete días de tu semana, pasas más de la mitad de tus días esperando. ¡Más de medio año aguardando al viernes! Si esperamos constantemente a que ocurra algo, lo que transcurre es nuestra vida delante de nosotros sin que podamos advertirlo.

¡Y no solo te hablo de disfrutar la vida en pareja, de los amigos o de la familia! ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste de estar contigo misma?

Sí, la rutina no lo pone fácil, pero con consciencia y humildad seremos capaces de reconocer que podemos hacer las cosas mejor. El tiempo que perdemos, lo perdemos en la espera de un tiempo mejor y no hay tiempo mejor que el presente. Pensamos erróneamente que el tiempo perdido es aquél en que estamos haciendo cosas que no nos gustan o con gente que no nos gusta, ¡pero eso no es perder el tiempo! Perder el tiempo es vivir de forma inconsciente, poner la atención en problemas que no son nuestro presente y estar esperando a que todo esté mejor para actuar.

Eso es vivir en el mundo de la mente, y para nuestra mente perfeccionista nunca será buen momento, créeme. Ella encontrará la excusa para que no te tomes una hora para ti, encontrará una buena serie o una lavadora que poner para evitar que te tomes ese momento para estar contigo.

 

Estar dónde se está

Llegas a casa y, con todas las tareas que aún tienes por delante, apenas tienes tiempo de sentarte a ver un capítulo de la serie. ¿Quién está viendo la tele? ¿Está tu atención puesta en ese momento o en el día siguiente que te espera y no perdona? En ese momento acuérdate de esto que estás leyendo y pon toda tu atención en el presente, en la sensación de tu cuerpo abandonado en el sofá, el calor de la persona que tienes al lado, el silencio que se vive en la calle. ¡Aprende a vivir el presente!

Al día siguiente, cuando tengas que ponerte con el informe que debes entregar, éste requerirá de ti toda tu atención y entonces ¿para qué vas a atender esa preocupación que te nace, si ya vas a poder ocuparte de ello mañana?

Evidentemente, nada de esto es fácil, supone un cambio completo de tu forma de ver la vida. La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a vivir rodeados de personas que no están presentes, que están en sus pensamientos, pero ahora está en tus manos elegir estar presente con las personas que quieres y contigo misma por el resto de tu vida.

Aléjate del teléfono, de las preocupaciones, aléjate de los juicios sobre el pasado o el futuro, estate aquí y ahora. Este momento no nos lo devuelven, toma aire y respira, siéntete libre y nota cómo estás exactamente dónde debes estar. Vive tu presente con intensidad y, si te toca pasar por un mal momento, aprende de él y experimenta con intensidad esa enseñanza, porque es tuya.
 

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Vive el verano

No importa si no te has puesto con los propósitos de año nuevo, proponte disfrutar del simple hecho de estar viva. Pon toda tu atención al calor de los rayos del sol o a la frescura de las madrugadas, disfruta de las ensaladas, los gazpachos y de las flores de verano.

Revive la magia de zambullirte en el agua, elije un buen libro, enciende una vela y agradece la oportunidad de vivir cada día un nuevo día. Atiende tus responsabilidades con dedicación y eficacia, y disfruta mucho del tiempo libre. ¡Abúrrete un poco!

 Aprovecha el momento y vive tu día, porque ningún otro día de tu vida será hoy.