La limpieza de primavera es un concepto poco utilizado en España, aunque sí que lo pongamos en práctica porque es una cuestión de sentido común. El invierno es una estación en la que nuestro hogar permanece cerrado para resguardarse del frío y tenemos la casa llena de tejidos gruesos. En cuanto el buen tiempo asoma, nuestras moradas piden a gritos que les entre un poco de aire fresco.

En algunas culturas, la limpieza de primavera es una tradición, como por ejemplo en Irán. El nuevo año persa coincide con el primer día de la primavera y practican el "khooneh tekouni" que significa "agitar la casa". Abracemos este ritual y veamos qué no se nos puede olvidar si queremos darle un "buen meneo" a nuestro hogar.

1. Abre todas las ventanas de tu casa para que se haga corriente. Déjalas así durante todo el tiempo de tu limpieza.

2. Pon a lavar todos los tejidos: cortinas, colchas, fundas de nórdico, fundas de cojines, fundas de sofá, alfombras, trapos, paños de cocina, etc. Utiliza siempre lavados suaves y con jabón neutro. En el caso de las cortinas, no las centrifugues a gran potencia, cuélgalas mojadas y así no se arrugarán. Si hay tejidos que no puedes meter en la lavadora, límpialos en seco o llévalos a la tintorería. Guarda las colchas y nórdicos que no vayas a utilizar en verano en bolsas de tela transpirable.

3. Vacía, limpia y ordena todos los armarios; desde la cocina y el lavabo hasta los de la ropa. Tira o dona lo que no necesites.

4. Con una bayeta húmeda con agua y quitagrasas limpia todas las baldosas de la cocina, dale un repaso a la campana y a los fogones. Si apuestas por lo ecológico, utiliza agua con limón. Haz lo mismo con las baldosas, grifos y sanitarios del baño, pero utilizando agua con un poquito vinagre. Acaba la limpieza profunda del wc con lejía.

5. Quita el polvo de toda la casa, también de los libros en las estanterías, siempre de abajo a arriba. Limpia las lámparas, zócalos y rincones de polvo ya sea con el aspirador o pasando un trapo húmedo. No te olvides del techo y del canto superior de las puertas. Mueve los sofás y camas para aspirar por debajo.

6. Limpia las puertas y ventanas. Echa un poquito de lavavajillas en agua y frota las puertas. Pasa también por los interruptores, es un lugar donde se acumulan muchos microbios. Repasa todos los cristales y espejos con limpiacristales o agua y vinagre.

7. Dale la vuelta al colchón y quita bien el polvo del cabezal de la cama. Si quieres, también puedes lavar el relleno de las almohadas en la lavadora. Mételas en la secadora y el relleno se secará uniformemente.

8. No te olvides de limpiar dos de los lugares en los que se acumulan más bacterias: los mandos de la televisión y el teclado del ordenador. En el mando puedes frotar con un algodón húmedo de alcohol. En el caso de teclado, aspira con la boquilla de la aspiradora y pasa después con cuidado el algodón con alcohol.

9. ¡Es primavera! Es el momento de tener alguna planta en casa que huela divinamente. En la terraza puedes poner hierbas aromáticas o una planta de jazmín.


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