Cuando llega el frío, lo que más apetece son los platos de cuchara, bien calientes y reconfortantes. Y este guiso de patatas con tempeh es una fantástica versión de un plato que se prepara a menudo en las cocinas españolas, las patatas guisadas, una receta muy nuestra que habitualmente se prepara con carne o incluso con algún tipo de pescado.

En esta ocasión vamos a utilizar el tempeh, un alimento elaborado con soja fermentada y la proteína vegetal más completa que existe, ya que equivale a la carne tanto en la cantidad como en la calidad de sus proteínas. El tempeh es un ingrediente de origen indonesio, y su uso en la cocina es muy amplio, aunque de todas las proteínas vegetales que existen, es la que tiene el sabor más especial, pero no hay nada que no solucione una buena combinación de ingredientes como en esta receta que vamos a ver aquí.

La patata es un tubérculo que forma parte de la familia de la solanáceas, al igual que las berenjenas o los tomates, y además de ser una gran fuente de hidratos de carbono, contiene una importante cantidad de vitamina C, de fibra y de minerales como el potasio, el fósforo o el magnesio. Es un alimento que resulta tóxico si lo tomamos crudo, por lo que siempre debemos cocinarlo antes de ingerirlo.

Este es un plato muy nutritivo para disfrutar y templar el cuerpo, elaborado solamente con ingredientes vegetales y una alternativa fantástica para todas las familias que quieran evitar o reducir el consumo de carne en sus dietas.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 200g de tempeh natural.
  • 250ml de vino blanco.
  • 250ml de caldo vegetal.
  • 5 dientes de ajo.
  • 1 pimiento verde.
  • 1 zanahoria.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 Kg de patatas.
  • 1/4 taza de tomate triturado.
  • 500ml de agua caliente.
  • 2 cucharaditas de pimentón ahumado de la Vera.
  • Sal.

Preparación:

En una cazuela echar el aceite, el tempeh cortado en tiritas, el caldo, el vino, los dientes de ajo prensados, y el pimiento y zanahoria picados. Dejar cocer a fuego medio unos 15 minutos.

Añadir el tomate, remover bien, echar las patatas peladas y cascadas (no simplemente cortadas, tienen que hacer clac, para que suelten el almidón al cocerse y el guiso quede más espeso), sal y cubrir con el agua caliente. Dejar cocer a fuego medio-bajo hasta que las patatas estén hechas. Echar el pimentón, rectificar de sal y servir bien caliente.

Nota: En vez de caldo se puede utilizar la misma cantidad de agua y deshacer en caliente una pastilla de caldo concentrado, mejor ecológico.