Íntimo, sosegado y, al mismo tiempo, muy tú. Así debe ser la habitación más personal de la casa: tu cuarto. Con estas prácticas y sencillas ideas tendrás felices sueños.

Si quieres que tu dormitorio sea un oasis de relax, solo tienes que seguir leyendo. Los colores, el colchón, la iluminación, los textiles… todo influye a la hora de crear un ambiente envolvente y relajante. Lo más importante es que te sientas cómoda y gusto en él. Aquí empiezas el día y te relajas al terminar la jornada. Es una habitación personal, ya sea para ti sola o compartida. Y precisamente, si vas a vivirla en pareja, es importante que refleje los gustos de ambos. Así que tiene que haber espacio para cada uno con detalles a los lados de la cama, que se amolden a vuestras personalidades y gustos.

La organización del espacio

La cama es el elemento sobre el que gira toda la decoración. Saca el metro y mide la pared principal de la estancia. Al ancho de la cama debes sumarle unos centímetros más según sea la estructura de la misma y así sabrás el hueco del que dispones para las mesillas. Mínimo se necesitan 40 centímetros libres alrededor de la cama. Si no te queda más remedio, puedes ubicarla delante de la ventana pero ten en cuenta que no es el sitio más recomendable por aislamiento acústico y de temperatura. Lo ideal es que el cabecero quede en perpendicular a la ventana. Para el feng shui, el dormitorio debe ofrecer la tranquilidad y el bienestar necesarios para reponer la energía y el equilibrio que nos permitirán enfrentarnos a las obligaciones del día siguiente con ánimo, mente positiva y vitalidad. Stefania Sagnotti Citti, arquitecta y especialista en esta ancestral disciplina, recomienda “colocar en la estancia solamente aquellos elementos que sean necesarios para descansar y reponer las energías.”

Que nada perturbe el sueño

En esta suite privada hay un tema importante que puede alterar nuestro descanso. No solo hay que elegir un buen colchón, almohadas y somier, que garanticen el sueño. Sino que debes tener en cuenta que los aparatos electrónicos en funcionamiento pueden influir en la calidad del sueño. Por ejemplo, dejar el móvil encendido en la mesilla es una práctica poco recomendable. Así que antes de dormir, apaga definitivamente todos los dispositivos.

5 claves para el relax

  1. Lograr el equilibrio. Cada detalle interviene en el resultado final. Haz que muebles, textiles y complementos armonicen en estilo y colores.
  2. Objetivo a alcanzar. Una estancia sosegada y práctica al mismo tiempo. Piensa en qué te aporta tranquilidad para reflejarlo en el dormitorio.
  3. El frente protagonista. La pared en la que se apoya la cama tiene un importante peso en la personalización del espacio. Decórala con mimo.
  4. La clave de la distribución. La cama es la pieza central en torno a la que se organiza el resto de muebles.
  5. Y si hay hueco… Crea rincones especiales como una zona de tocador, un espacio para la lectura junto a la ventana o un mini vestidor.