Estar delgada, adelgazar, quitarnos los michelines... Muchas veces nos centramos únicamente en un peso de la báscula y no entendemos (u olvidamos) que lo importante significa tener unos hábitos saludables correctos, tanto alimenticios como de vida, que favorezcan estar en un peso saludable. Porque no se trata de tener un cuerpazo de pasarela, sino de tener salud para poder disfrutar al máximo de nosotras mismas y de todo lo que nos rodea. Aquí os traemos 5 hábitos saludables que tienen incorporados en su vida las casi todas las personas que se cuidan y mantienen un peso saludable.

1. Conocen las diferencias entre alimentación habitual y puntual

“Las mujeres que tienen un peso saludable tienen muy clara la diferencia entre
la alimentación que se ha de llevar habitualmente y los extras. Lo habitual es el pan, la carne, el pescado, la verdura, la fruta... En cambio, el extra es la copa de vino, las patatas bravas, el chocolate, etc. El problema viene cuando los extras se convierten en habituales o casi”, recalca Bultó.

2. Encuentran tiempo para hacer deporte

No se trata tanto de decir “como hoy me sobra un poco de tiempo, intentaré hacer algo de actividad física”, sino de integrar el ejercicio en el día a día y considerarlo tan normal como cepillarse los dientes.

3. Saben picotear

Según la dietista-nutricionista Marta Rincón, muchas personas desayunan, comen y cenan razonablemente bien, pero pierden el control al picotear. Las calorías de más que inclinan la balanza hacia el sobrepeso hay que quitárselas de la bollería, los ganchitos y el alcohol: no tiene sentido dejar de comer lentejas.

4. Piensan lo que van a comer

“Una parte de las mujeres que acuden
 a la consulta no piensan en su alimentación, sino en trabajar, en llevar a los niños al colegio o en tener éxito profesional, por lo que en el poco tiempo libre que les queda comen cualquier cosa. En cambio, las mujeres que se mantienen en su peso priorizan los alimentos saludables y conocen lo que les funciona”, señala Hierro.

5. Duermen como angelitas

Tener
 un sueño reparador es esencial para perder peso, entre otras cosas, porque cuanto más tiempo estás despierta, más comes. Algunas mujeres que mejoran sus hábitos alimenticios no consiguen bajar de peso porque no duermen las horas que necesitan. Al respecto, un estudio de la Harvard School of Public Health señala que dormir menos de 6 horas diarias favorece el consumo de alimentos densos en calorías (incluso si no se tiene hambre), y ricos en carbohidratos refinados (como las patatas fritas).