Cuando queremos perder peso nos fijamos en qué comemos y cuánto ejercicio físico hacemos. En ambos casos, es igual de importante el cuándo. La mayoría no seguimos el horario de comidas óptimo. Desayunamos, comemos y cenamos demasiado tarde, hecho que provoca que no se gasten tantas calorías. En esta línea, sucede lo mismo con el ejercicio. ¿Sabías que hay determinadas horas en que se pueden gastar más calorías?

Precisamente, se trata de un periodo de tiempo en que el cuerpo puede consumir un 10% más de calorías y, incluso, en estado de reposo. Y, quizás, pensarás que es de buena mañana, pero no. El momento idóneo, para ejercitarnos y obtener los mejores resultados, es entre las 17h y las 19h de la tarde.

Así lo demuestra el estudio científico Human Resting Energy Expenditure Varies with Circadian Phase, el cual remarca la estrecha relación entre la calidad del sueño, el ejercicio y las comidas. Nuestra salud mental y física dependerá de estos tres factores. Asimismo, influirán en cuánta energía quemamos o almacenamos como grasa.

¿Qué es el ritmo circadiano?

Si queremos perder peso, puede que sea el aspecto más importante a tener en cuenta. El National Institute of General Medical Sciences, define el ritmo circadiano como "cambios físicos, mentales y conductuales que transcurren en un ciclo diario, y que responden a la luz y la oscuridad en el ambiente de un organismo". Para que nos entendamos, las señales ambientales nos afectan y influyen en el sueño, la alimentación, la digestión, la temperatura corporal y las hormonas.

Cuando el reloj biológico de una persona funciona más rápida o lentamente de lo normal, el ritmo circadiano puede alterarse. Factor que provoca más riesgo de padecer obesidad, diabetes, depresión u otros trastornos emocionales. Por lo cual, está directamente relacionado con el sueño, la alimentación y el ejercicio.

¡Las dos horas sagradas!

Ya hemos visto que hacer ejercicio, entre las 17 y las 19h, es la mejor opción. Aunque, muchas veces, tenemos las tardes ajetreadas y no podemos sacar el tiempo necesario. No obstante, siempre nos quedará el fin de semana para hacer algo de deporte. 

Además, si eres de las que no pueden evitar la merienda, estas dos horas serán el mejor momento para picotear algo, ya que quemaremos antes las calorías. 

El metabolismo necesita una rutina

En ocasiones, no podemos evitar tener horarios irregulares. Ya sea a causa del trabajo, la compra, o las actividades extraescolares de los más pequeños, entre otras mil tareas que no nos permiten parar. El descontrol, que puede generar comer a horas distintas y alterar las horas de sueño día tras día, perjudica el organismo y su reloj biológico. Al mismo tiempo, se altera el ritmo circadiano y, por tanto, aumentan las posibilidades de padecer obesidad.