Dinamarca es el país más feliz del mundo. Lo dice la Organización de las Naciones Unidas en el World Happiness Report, un estudio sobre el bienestar de los ciudadanos que en marzo, por tercer año consecutivo, situó al país nórdico en el número uno del ranking. Aparte de destacar por su calidad de vida, en Dinamarca tienen una receta para vivir bien de cosecha propia: el hygge. Su pronunciación es algo así como “hu-ga” y puede traducirse por “cómodo” o “acogedor”, pero para los daneses su significado es más amplio: evoca los placeres caseros, relajados y la compañía de familia y amigos.

 

1. Cuida a los que quieres

Una actitud hyggelig pasa por dedicar el mayor tiempo posible a las personas que te importan, que te aportan confianza y con las que te sientes cómoda. Y si es disfrutando de una buena comida, aún mejor. Un ejemplo de ello es que para los daneses, la Navidad es la época más hygge del año.

 

2. Vive sin prisa

El hygge se consigue con una actitud relajada ante la vida. No significa estar inactivo, sino al contrario, recrearte en cada momento y tomarte las cosas con calma: apreciar el sabor y el olor del desayuno –es un gesto pequeño, pero la jornada puede empezar mejor–, darte tiempo para ver tu serie favorita o para leer la novela que tienes aparcada en la mesilla de noche. En definitiva, darte una tregua en un día a día en el que la prisa y las obligaciones aprietan y la multitarea se impone.

 

3. Siéntete bien en casa

El “sofá, peli y manta” es un plan hygge al que los daneses darían el visto bueno; y más si lo acompañamos con velas. Estos objetos son típicos en sus celebraciones y casas ya que el clima en Dinamarca es frío y con pocas horas de luz en invierno. Por eso cuidan al detalle la decoración. Las velas son un símbolo más de la búsqueda de la calidez y del estilo de vida danés: detalles pequeños con los que deleitarse. Por cierto, aquí puedes aprender a decorar en estilo nórdico.

Spotify está lleno de playlists con música hygge: